El Consejo Agroindustrial dijo que el encarecimiento de los fletes internacionales afecta “severamente” a las exportaciones argentinas y calificó a la situación de “angustiante”.

El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) alertó en un comunicado que “el colapso logístico marino está limitando severamente las exportaciones agroalimentarias”, al punto de que hay sectores que ya están sufriendo la paralización de los envíos al exterior.

“El comercio exterior argentino viene experimentando diversos inconvenientes en materia logística marítima que impactan negativamente en las exportaciones y esta situación se está agravando en las últimas semanas. Más allá de la situación global que condiciona el tráfico marítimo, existen impactos específicos para la Argentina”, advirtió el CAA.

La entidad calificó a la situación de “angustiante” y remarcó que afecta, sin distinciones, a toda la carga “containerizada” que se embarca al exterior y que está afectada por la disminución del flujo marítimo hacia Argentina.

Es decir, no impacta por ejemplo en los productos que se cargan a granel, como la soja y sus derivados, el maíz o el trigo. Pero sí en todo lo que se envía en contenedores, como por ejemplo maní o legumbres, para el caso de dos productos de gran importancia para Córdoba.

El CAA detalló que el inicio de este colapso fue una sucesión de “roleos” (desplazamientos de las cargas de un buque a otro posterior y/o posteriores), con retrasos que llegaron a acumular seis semanas. Y continuó con la cancelación de “bookings” (contratos de fletes entre privados exportadores y armadores – dueños, operadores de los barcos) y subas abruptas de tarifas tras esas cancelaciones.

“Los valores de los fletes en determinados tráficos se multiplicaron por tres, cuatro, cinco y hasta ocho veces en relación a los que por años fueron los valores de mercado, determinando pérdidas cuantiosas para las empresas exportadoras, ya que en mayor o menor medida se opera en cargas a futuro y es por ello que los contratos de fletes se van cerrando a medida que las órdenes de venta son confirmadas”, explicó el Consejo Agroindustrial.

IMPACTO

La consecuencia es que “estos cambios de valores afectan severamente a los productos agroindustriales, principalmente aquellos de bajo valor de exportación”, prosiguió el CAA.

Una estimación es que mientras históricamente el flete significaba entre cinco y 10 por ciento de una operación de exportación, hoy ese rango trepó a entre 20 y 50 por ciento, y en algunos casos con aumentos que son retroactivos, ya que las nuevas tarifas se aplican sobre contratos ya negociados y dados de baja por los armadores, de forma unilateral.

“No se considera razonable la retroactividad de los cambios unilaterales de los contratos de fletes que aplican algunos armadores, más allá de los problemas globales existentes”, se quejó al respecto el CAA.

Y subrayó: “Ante esta realidad, las exportaciones agroindustriales de varios sectores se encuentran paralizadas, debido a la falta de previsibilidad de espacios en los barcos así como a valores cambiantes de los fletes; sumados al hecho de la existencia de un importante stock de mercaderías ya comercializadas que de momento no tiene opciones de transporte”.

Con el fin de encontrar una salida a este panorama, el Consejo Agroindustrial dijo haber mantenido conversaciones con el Centro de Navegación y con el Gobierno Nacional.

“Sin embargo, la situación ha empeorado. Es por ello que llamamos a trabajar conjuntamente para lograr condiciones previsibles que nos permitan restablecer el comercio exterior lo antes posible”, concluyó.

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