Desde que el gobierno consiguió la reestructuración de su deuda, en agosto de 2020, los títulos en moneda extranjera nunca habían tocado un precio tan bajo

Luces y sombras son las características del mercado financiero. La volatilidad es alta y los inversores juegan su dinero con cautela en los activos de riesgo. Por caso, mientras el ministerio de Economía captó ofertas por el triple de los bonos en pesos que licitaba, los títulos en dólares con legislación extranjera seguían su derrumbe; el riesgo país batió el récord post default y se encamina a los 1.800 puntos básicos. Para entender un panorama tan confuso hay que pensar como ese inversor que entra y sale con rapidez de los activos de riesgo. De esta manera, se explica la suba de la Bolsa de ayer después de un rally negativo de tres días donde bajó casi 10%.

En la plaza de divisas, las explicaciones son más complicadas. El Banco Central está viendo el beneficio de no despilfarrar dólares interviniendo en el precio del dólar MEP o Bolsa y se dio cuenta que el cepo que agregó el lunes fue totalmente innecesario. Con operaciones que apenas superaron USD 1 millón, el Central no tuvo que intervenir comprando bonos AL30D con dólares de las reservas. Dejó que el MEP aumentara $ 4,52 (+2,3%) a $ 204,52 y se benefició porque este dólar ahora es más caro que el “blue” o dólar libre que cerró a $ 200,50 (-$ 1). Por supuesto, que el negocio para los vendedores está en operar en blanco porque les van a pagar mejor los dólares que en la plaza marginal.

Pero el mercado cambia constantemente y, cuando la plaza marginal note la ausencia de vendedores, mejorará sus precios para competir con el dólar MEP. Contra el GD30, el MEP subió $ 5,82 a $ 205,74. En esta plaza no hay regulaciones por lo que mejora aún más el precio para los que quieren vender sus divisas que hayan tomado con ese bono. Si las divisas provienen del MEP con AL30, deben esperar 30 días desde el momento que hicieron la operación.

El contado con liquidación que se negocia contra el GD30 bajó $ 1 a 213,38 y el costo del cable se redujo abruptamente a menos de 4%. En los momentos más tensos, antes de las elecciones, este costo de convertir un dólar MEP en contado con liquidación para colocar las divisas en cuentas del exterior, llegó a 7%.

En otras palabras, la liberación del dólar MEP producida porque el Banco Central no interviene más esa plaza, redujo la fuga de divisas porque los inversores se sienten más tranquilos cuando se alivian los controles.

En la plaza mayorista, se vivió otro contraste. El dólar siguió marcando su rumbo de anclaje y aumentó 5 centavos a $ 100,41. Pero el Banco Central tuvo que vender reservas por USD 70 millones para satisfacer la demanda de los importadores. De esta manera, se perdieron reservas por nada menos que USD 141 millones y quedaron en USD 42.358 millones.

El dólar futuro siguió marcando su fe en una devaluación que, a esta altura parece inevitable porque los exportadores están reteniendo el producto de sus cosechas apalancados en créditos a tasas negativas respecto a la inflación, esperando el salto de la divisa oficial. El mercado de futuros cree que no pasará de enero y lo demostraron al pagar ese fin de mes a $ 111 (+0,83%) contra $ 105,10 de fin de año.

Los bonos de la deuda, que están sometidos al juicio de los fondos externos, no reciben la aprobación de los inversores y sus precios continuaron en un tobogán que los llevó a perder hasta 2%. El riesgo país subió 23 unidades (+1,3%) a 1.741 puntos básicos. Desde que el país salió del default en agosto de 2020, los bonos nunca marcaron valores tan bajos. Por caso, el AL30D, el bono que utiliza el Central para regular los dólares financieros, desde aquel momento hasta ahora perdió 40% de su valor.

La contracara fue la licitación de la Secretaría de Finanzas de bonos en pesos. Se cumplió con creces el objetivo de mínima que se habían impuesto de $ 60 mil millones para cubrir $ 44.950 millones que vencen esta semana. Al captar $ 149.000 millones logró un financiamiento extra de $ 81.120 millones y solo le queda recaudar $ 70 mil millones para cubrir la deuda del mes. Bancos e inversores institucionales se volcaron a los bonos más cortos. Los títulos indexados por el costo de vida (Lecer) captaron 37% del monto adjudicado. Los demás apostaron a tasas, pero a los plazos más cercanos.

La Bolsa fue la novedad del día y hoy se sabrá si fue “el rebote del gato muerto” o un cambio de tendencia. Lo cierto es que con un volumen de negocios de $ 1.649 millones, un monto que es similar al de las últimas ruedas, el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, subió 2,25%. Las empresas que más recuperaron fueron Telecom (+5,76%), BYMA (+5,24%) y Pampa energía (+4,95%).

En los ADR’s -certificados de tenencias de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- se vivió un mejor clima de negocios. El volumen creció 30% a $ 3.047 millones. Hubo un mix de alzas y bajas. Entre las de mejor performance estuvieron Telecom Argentina (+4,28%), Corporación América (+3,75%) y Pampa Energía (+3,77%).

Hoy el mercado deberá ratificar estos resultados para saber si hay tendencias. El problema es que la volatilidad es tan alta como las dudas que genera el Gobierno con un permanente doble discurso sobre cómo será el plan económico. Para los jugadores lo más importante no es saber cuándo negociará con el FMI, sino cuándo finalizará la negociación.

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