Exencargado de seguridad declaró ante Bicameral que no existíeron nunca cámaras en el lugar del encuentro. Para hoy, Dalmau Pereyra citado. Qué dicen los correos aportados a la Justicia.

El exjefe de seguridad de la sede porteña del Banco Provincia aseguró ayer que “nunca hubo cámaras” en esa entidad, a excepción de las instaladas en junio del 2017 cuando se realizó allí una reunión entre funcionarios de la gobernadora María Eugenia Vidal, miembros de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y empresarios, informaron fuentes parlamentarias. El exjefe de seguridad, Mariano Albito, se reunió con legisladores de la Comisión Bicameral de Inteligencia del Congreso Nacional, en el marco de la investigación que lleva adelante ese grupo parlamentario de trabajo sobre el accionar de una mesa judicial bonaerense durante la gestión de Vidal.

Luego de que el martes realizaran una inspección ocular en la sede bancaria, los legisladores se reunieron ayer con Albito para conocer detalles sobre el encuentro del 2017 filmado, en el que se ve a exfuncionarios, espías de la AFI y empresarios acordar el armado de causas judiciales para perseguir a dirigentes sindicales. Fuentes parlamentarias contaron que el intercambio con Albito sirvió para “corroborar algunas hipótesis y tener más claro cuál fue el ámbito del encuentro y confirmar que no había cambiado nada de la escenografía”.

La reunión se realizó en la sede del edificio del BAPRO ubicado en San Martín y Bartolomé Mitre, en el microcentro de la ciudad de Buenos Aires. “Nos hizo un gran aporte porque nos dijo que nunca hubo en ese lugar de la reunión cámaras de seguridad ni antes ni después de ese encuentro”, aseguró el diputado nacional del Frente de Todos, Eduardo Valdés, uno de los asistentes a la reunión, e integrante de la subcomisión junto a Rodolfo Tailhade y el radical Miguel Bazze. En ese sentido, Valdés evaluó que “esa afirmación confirma que las cámaras fueron puestas por la AFI”.

“Es muy valorable la conducta tanto de la empleada de ceremonial que vino ayer (por el martes), como la de hoy, del gerente de seguridad del banco. Creemos que la gente que no tiene nada que esconder se presenta y no pide postergación”, afirmó Valdés, en tácita alusión al procurador bonaerense, Julio Conte Grand, quien pidió declarar por escrito ante esa bicameral. El funcionario de seguridad del banco ocupaba el mismo cargo en 2017 que en la actualidad.

Los legisladores ya dialogaron con una empleada de ceremonial (personal estable del banco), quien relató que aquel día había hecho “ingresar a algunos de los participantes de la reunión”, entre otros aportes que hizo. También, informaron que las autoridades del Banco Provincia “les entregaron dos mails donde la presidencia del BAPRO, por indicación de la Gobernación de Vidal, pide la reserva de ese salón de uso múltiple para el 14, 15 y 16 de junio de 2017”, pero indicaron que el encuentro fue el 15. Las fuentes consideran que en ese tiempo se colocaron las cámaras para filmar la reunión y luego fueron desinstaladas. En el encuentro del 15 de junio del 2017, el exministro de Trabajo bonaerense Marcelo Villegas expresó su deseo de contar con una “Gestapo” para accionar contra los gremios.

Mails

De acuerdo a los elementos aportados al juzgado de Ernesto Kreplak y a los que tuvo acceso Ámbito, los correos electrónicos internos del Banco Provincia solicitan la reserva del SUM en su sede porteña para esos tres días. El 14 de junio de 2017, un día antes del encuentro, un extracto del correo dejó asentado: “Me acaba de llamar Guillermo Squillari para reservar hoy y mañana el SUM de 9 a 13 horas por indicación de Emilia Jaime. Viene gente de Gobernación”, quedó asentado. Jaime era una de las personas de mayor confianza para lo administrativo del expresidente del Banco Provincia, el macrista Juan Curutchet. El mismo día y por separado, se extendió la reserva: “Estimados, de acuerdo a lo conversado se extiende la reserva el jueves y el viernes de 9 a 18 horas. Ambos días son para Emilia Jaime y necesitarán, según lo informado por Guillermo Squillari agua y café”, reza el envío aportado a la Justicia. Esa extensión de la reserva habría dado el tiempo necesario para la instalación de cámaras y micrófonos por parte de la AFI y para su posterior retiro, una vez que se cumplimentó la reunión. El motivo se desconoce e incluso los involucrados no logran descifrar por qué la central de espías de Gustavo Arribas espió a sus propios funcionarios y a los de Vidal.

La reunión quedó registrada en la grabación hallada en las instalaciones de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y motivó que la interventora de ese organismo, Cristina Caamaño, presentara una denuncia ante la Justicia federal de La Plata, ya que, entre otros motivos, la sede del BAPRO es considerada territorio provincial.

Para hoy, en un cronograma que tomó color durante enero, los integrantes de la subcomisión de Inteligencia del Congreso citaron al exdirector operacional de Contrainteligencia de la AFI, Diego Dalmau Pereyra, encargado de la parte tecnológica de ese organismo, uno de los funcionarios que también participó de la reunión.

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