Rav Nisan Podolsky y el rescate de los judíos de Ucrania.

«Estoy en Bielorrusia», explicó Rav Nisan Podolsky pocos días después de escapar de la guerra de Ucrania. «Seguimos trabajando para sacar a más gente. No estamos descansando».

En una entrevista con AishLatino.com, Rav Podolsky recordó el espantoso viaje que realizó el Shabat pasado junto con un centenar de judíos para escapar de Ucrania.

Rav Podolsky nació en Jerusalem y es miembro de la jasidud de Karlín-Stolin que fue fundada en el siglo XVIII en lo que hoy en día es Bielorrusia. Famosos por su piedad, hospitalidad y devoción en las plegarias, estos judíos jasídicos viven en Israel y en muchas partes del mundo, mientras que su Rebe, Rav Meir Baruj Meir Iaakov Shojet, vive en Jerusalem. En los años transcurridos desde el fin del comunismo, algunos judíos de Bielorrusia y Ucrania lograron revivir lo que una vez fue la vibrante comunidad judía de la región.

Rav Podolsky dando clase a un grupo de alumnos en Kiev

En Kiev la comunidad floreció. «Tenemos sinagogas, escuelas y una ieshivá con dormitorio», explicó Rav Podolsky. Rav Podolsky vivía en Kiev con su esposa Shevy y sus seis hijos; las dos más pequeñas son mellizas de 10 meses de edad. Ellos se unieron a un centenar de judíos de Karlín-Stolin en Kiev, una comunidad que contaba con 50 estudiantes en las escuelas de la comunidad. Otros judíos «llegaban de vez en cuando para eventos comunitarios, para poder sentir una conexión judía».

A medida que Rusia fue reuniendo a sus tropas a lo largo de la frontera de Ucrania durante el mes de febrero, muchos ucranianos se negaron a creer que su vecino realmente llegaría a invadirlos. Los residentes de Kiev, la capital, sabían que ellos serían el principal objetivo de cualquier invasión, pero parecía imposible imaginar que su país pudiera llegar a verse atacado.

En Jerusalem, Rav Shojet tomó seriamente la amenaza de una invasión rusa. Él envió un mensaje urgente a Rav Podolsky diciéndole que pensaba que él y sus estudiantes debían partir de Kiev.

«En ese momento, todos nos miraban como si estuviéramos locos», recuerda Rav Podolsky. Sus vecinos les preguntaron: «¿Por qué dejan la ciudad? Todo parece estar en orden». De todos modos, Rav Podolsky y un centenar de judíos de Karlín-Stolin se fueron de Kiev hacia el pequeño pueblo de Mezhyrich en Ucrania, donde pensaron que no serían el principal objetivo.

Evacuando un Séfer Torá

«Mezhyrich está más al occidente que Kiev y es un lugar más pequeño, por lo que parecía estar más a salvo», señaló Rav Podolsky. Mezhyrich es el lugar donde nació el Baal Shem Tov (1699-1760), el fundador del movimiento jasídico. Por esa razón, están acostumbrados a recibir muchos turistas judíos. «Alquilamos un gran hotel kasher».

Durante dos semanas, Rav Podolsky y su congregación (estudiantes, adultos y familias enteras) esperaron ver si Rusia invadía a Ucrania. Los residentes locales pensaron que el grupo de judíos que esperaba la invasión rusa estaba loco.

El jueves 24 de febrero comenzó la invasión. «Me desperté muy temprano, revisé las noticias y escuché que el presidente Putin estaba dando un discurso. Supe que algo iba a pasar. A las 6 de la mañana salí. Vi aviones sobrevolando y escuché explosiones a lo lejos». Rav Podolsky entendió que quedarse en Ucrania, incluso en un pueblo pequeño como Mezhyrich, ya no era seguro.

«Comenzamos a pensar en nuestras opciones». El grupo contaba con varios autos, pero no suficientes para llevar a toda la comunidad. Contrataron un autobús con un chofer, pero una vez que comenzó la invasión, en vez de presentarse a la hora convenida, el chofer corrió a ver cómo estaba su familia. Los judíos estaban varados en Mezhyrich.

Llegó el viernes, y en medio de la guerra Rav Podolsky comenzó a hacer planes para Shabat. «Todos los caminos estaban bloqueados; en todas partes había puestos de control». Pensaron que el chofer que habían contratado nunca regresaría; pero finalmente volvió y Rav Podolsky supo que tenían que partir de inmediato. En Shabat está prohibido manejar o viajar en un autobús, pero cuando la vida humana está en peligro, entonces está permitido. Después de revisar el tema con otro rabino para estar seguro de que realmente se trataba de un asunto de vida o muerte, Rav Podolsky alentó a su congregación a subir al autobús. «Partimos media hora después del encendido de las velas de Shabat… Éramos todo un convoy con un autobús y muchos autos».

El viaje fue muy angustioso. Se detuvieron en los puestos de control y compartieron las carreteras con tanques y cañones. A lo lejos escuchaban disparos. «Fue realmente aterrador. Estábamos en medio de la guerra», recordó Rav Podolsky. Los judíos aterrorizados recitaron las plegarias vespertinas de Shabat en el autobús que era su única esperanza de libertad. De esa manera dieron la bienvenida al Shabat e hicieron Kidush.

Se dirigieron a Bielorrusia. «Parecía una locura, porque todo el mundo trataba de ir hacia la Unión Europea». Bielorrusia está estrechamente aliada a Rusia, por lo que especularon que los guardias de la frontera bielorrusa podrían estar esperando que llegaran refugiados y no estar dispuestos a dejarlos pasar. Pero no podían estar seguros de que realmente fuera así. «Cuando nuestro convoy finalmente llegó a la frontera de Bielorrusia a las 2 de la mañana, los guardias nos abrieron las puertas. Finalmente estábamos a salvo».

Los judíos de Ucrania llegan a salvo a Bielorrusia.

Los judíos locales habían reservado habitaciones de hotel cerca de la frontera y les llevaron comida de Shabat, jalá y vino. Fue un momento muy emotivo. Un miembro del grupo recitó la plegaria judía de agradecimiento, la cual se dice después de experimentar un peligro de vida, y toda la congregación respondió con un sincero «Amén».

Este grupo de judíos se instaló en la ciudad de Pinsk en Bielorrusia, donde los está ayudando la comunidad local de Karlín-Stolin. Rav Podolsky continúa ayudando a otros judíos a salir de Ucrania. «Hoy logramos sacar cuatro autobuses hacia Moldova», afirmó en una entrevista con AishLatino.com el miércoles 2 de marzo. «Seguimos sacando gente de la ciudad de Kiev. En este mismo momento estoy en el teléfono con una anciana, tratando de convencerla que todo va a estar bien, que el viaje va a estar bien». Incluso cuando Kiev y otras ciudades de Ucrania están sitiadas por las fuerzas rusas, Rav Podolsky se niega a ceder a sus esfuerzos por salvar vidas.

«La gente sigue pidiendo ayuda. Nosotros trabajamos para organizar autobuses». Rav Podolsky señaló que es muy difícil encontrar choferes dispuestos a arriesgar sus vidas para llevar a los refugiados, y el costo para contratar a los choferes es enorme. Una vez que los refugiados salen de Ucrania, también necesitan ayuda. «La gente parte dejando atrás todo lo que tiene», explicó Rav Podolsky.

Rav Podolsky estableció un fondo de emergencia para ayudar en esta empresa de rescate de los judíos de Ucrania. Para donar, puedes entrar a https://thechesedfund.com/Kyiv

Entrada anterior Oscar Herrera Ahuad en la Cumbre Argentina de Magistrados sobre Derechos Sociales y Doctrina Franciscana: “En Misiones reivindicamos el valor de la vida”
Entrada siguiente Volodimir Zelenski: «Si explota una planta nuclear, Europa enfrenta la muerte»