La legisladora tucumana Sandra Mendoza defendía la negociación del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional cuando cometió un furcio al citar un reconocido término

Sesiones trascendentales como la de este jueves, en la que el Senado aprobó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, son escenarios donde los legisladores suelen realizar largos discursos y utilizar comparaciones, frases o términos populares para respaldar o criticar el tema de debate. Una particularidad que atraviesa a todas las fuerzas políticas, nadie está exento. Y en épocas donde la inmediatez de las redes sociales juega su papel, un error discursivo puede llegar a convertirse en viral; como le sucedió anoche a una legisladora del Frente de Todos cuando cometió un furcio al momento de citar un concepto.

La protagonista de esta situación fue la senadora por la provincia de Tucumán, Sandra Mendoza, que, si bien con su voto respaldó la negociación del Gobierno con el FMI, en su discurso emitió críticas hacia el organismo multilateral de crédito.

“Lo primero que tenemos que considerar a la hora de evaluar los términos de este acuerdo es que cuando asumió el Gobierno de Alberto Fernández, el Fondo Monetario Internacional ya estaba entre nosotros con su espada de Domacle (sic), lo que por definición representa el peligro inminente y cercano, es decir… una grave amenaza que se debe afrentar (sic) inexorablemente”, manifestó la senadora del Frente de Todos.

De inmediato, “Domacle” se convirtió en tendencia en las redes sociales y el video del fragmento del discurso de Mendoza se viralizó en Twitter, con críticas y cuestionamientos por su error cometido.

Según la información aportada por su despacho, Mendoza es abogada recibida en la Universidad San Pablo T, de Tucumán y martillera pública, con título otorgado por la Universidad Nacional de Formosa. Fue legisladora por la provincia de Tucumán durante los períodos 2015 – 2019 y 2019 – 2023, renunciando a este cargo en noviembre del año pasado para asumir como Senadora de la Nación.

La legisladora intentó utilizar el concepto de la Espada de Damocles como lo ha hecho en algunas oportunidades Alberto Fernández y dirigentes del oficialismo para explicar la relación con el FMI.

El pasado 28 de enero, cuando el Presidente anunció desde la Quinta de Olivos el principio de acuerdo para refinanciar el crédito tomado por la administración de Mauricio Macri por USD 44 millones de dólares, dijo: “Teníamos una soga al cuello, una espada de Damocles, y ahora tenemos un camino que podemos recorrer. Sin acuerdo, no teníamos un horizonte de futuro. Con este acuerdo, podemos ordenar el presente y construir un futuro. En comparación con otros anteriores que la Argentina firmó -y es bueno recordarlo-este acuerdo no contempla restricciones que posterguen nuestro desarrollo”.

La frase luego fue utilizada por el jefe de Gabinete de ministros, Juan Manzur: “Felizmente se llegó a un acuerdo con el FMI, esto implica lo que dijo el presidente, que la Argentina tenía una soga al cuello, era una espada de Damocles. La deuda que tomó Macri era una deuda imposible de pagar, una deuda irresponsable, que hipotecó a la Argentina por varias generaciones”.Sandra Mendoza, senadora del Frente de TodosSandra Mendoza, senadora del Frente de Todos

La popular frase remite a la leyenda del historiador griego Timeo de Tauromenio y, como indicó la senadora que cometió el furcio, remite a un peligro inminente. La historia narrada entre los siglos IV y III a.C trata la conquista de Sicilia en el año 316 por Agatocles. Timeo se vio obligado a exiliarse en Atenas, donde comenzó el proceso de escritura que luego concluyeron Diodoro, Cicerón y Horacio en el siglo I a.C.

El cortesano Damocles fue un constante adulador de Dionisio I, pese a que envidaba el poder que le otorgaba estar al frente de la corona. Frente a esta situación, el dictador ofreció intercambiar los roles por un día para que pudiera gozar de las vivencias de un rey.

Damocles disfrutó los placeres de su título temporal, hasta que durante el banquete miró hacia arriba y vio que colgaba sobre su cabeza una filosa espada atada por un único pelo de crin de caballo. Si se rompía, la espada terminaría cortando su cabeza.

Al darse cuenta del peligro, no solo dejó de disfrutar de las bebidas, las comidas y de ser tratado como un rey, sino que pidió terminar el intercambio.

Ese peligro que grafica la historia de la Espada de Damocles es el que conceptualizó Alberto Fernández para explicar la relación de Argentina con el FMI antes del acuerdo, y que intentó repetir Sandra Mendoza cuando se equivocó este jueves en la sesión del Senado.

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