Sergio Massa empieza a jugar fuerte en la interna del Gobierno. Lanza un congreso partidario con el que apuesta a contribuir a la unidad.

Sergio Massa sorprendió en la mañana de este martes, al sentarse al lado de Alberto Fernández en la presentación del Consejo Económico y Social; lo hizo también por la tarde en un homenaje al radical Hipólito Solari Yrigoyen con presencia de Mario Negri y Gerardo Morales, y llamó la atención también durante la noche al participar de la celebración de la Fundación Conciencia, donde se mostró con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Un Massa en estado puro que siente que puede articular con otros sectores en el medio de las tensiones dentro del Frente de Todos.

Yendo por partes, la participación del tigrense en el acto que el Presidente encabezó en el CCK se explica por la función política que tiene en el frente: equilibrar hacia el centro.

Massa, junto al Presidente, en el Consejo Económico y Social.

Massa, junto al Presidente, en el Consejo Económico y Social.

Como uno de los tres socios de la coalición peronista, el tigrense acciona como un representante de la “moderación” que no resigna las consignas de su espacio -el Frente Renovador- y que pivotea entre el albertismo y el kirchnerismo para acercar posiciones y retener los votos de “centro” del Gobierno.

Durante la presentación del Plan Argentina Productiva 2030, Massa convocó a acuerdos transversales y dijo que «Gobierno y oposición pueden darle a los argentinos políticas de Estado alrededor de la educación, la desconcentración federal de la Argentina y la economía del conocimiento».

“La idea es mostrar que no todo es tensión en el Frente de Todos, también está Massa y el Frente Renovador que aportamos diálogo, consenso y acuerdos”, apuntaron desde el espacio ante la consulta de A24.com.

El massismo pone como ejemplo de esa apuesta la ley del acuerdo con el FMI, en la que el propio presidente de Diputados trabajó junto al oficialismo y la oposición para alcanzar un consenso.

“Nosotros planteamos que hay dirigentes que no piensan en la grieta como una manera de hacer política”, dicen cerca del tigrense, donde avisan que el espacio seguirá buscando “identificarse con el perfil de la gestión y los proyectos desde el lugar en que le toque estar a cada dirigente”.

Alberto Fernández, en medio de la interna. (Foto: oficial)

Alberto Fernández, en medio de la interna. (Foto: oficial)

En medio de la incertidumbre por la tensión permanente entre Alberto y Cristina, Massa y su tropa buscan enfocarse en la solución de los problemas concretos del “metro cuadrado” de los ciudadanos, fuera de las discusiones de la “superestructura”, tal como describen al distanciamiento entre el presidente y su vice.

Sin ir más lejos, es una apuesta por la clase media: economía, seguridad y respeto a las instituciones, “banderas” con las que el massismo se incorporó al Frente de Todos y que está dispuesto a mantener en alto aunque la interna hierva por todos los costados.

En esa línea anticipan que, pase lo que pase, Massa intentará mostrarse como un dirigente con una “agenda a largo plazo y que piense en el futuro”.

¿Los temas? “Conectividad, innovación y eficiencia. Los valores del Frente Renovador desde su génesis”, resumen en el massismo, y anticipan que el sector buscará presentar una agenda de “políticas, proyectos e ideas para cada sector”, como puede ser el agro o la nueva legislación que reemplazará a la ley de Alquileres.

El mensaje del Frente Renovador

El Frente Renovador de Massa apuesta a no perder su agenda.

El Frente Renovador de Massa apuesta a no perder su agenda.

A la vez, el massismo pugna puertas adentro por la unidad del Frente de Todos, en búsqueda de que el éxito de esa plataforma le permita a su referente proyectarse para el 2023. El concepto es que esa unidad “tiene que ser con todos”.

Lo dijo Massa en su discurso en el CCK, donde llamó a «superar la idea de la Argentina dividida” para “pasar a acuerdos y políticas de Estado, que es una responsabilidad que tenemos todos».

Para machacar en esa línea, los legisladores y concejales bonaerenses del Frente Renovador organizaron un congreso del partido para los días 23 y 24 de abril en Mar del Plata,donde se sentará posición sobre el rol del espacio y la situación del Frente de Todos.

Así se definió en un encuentro de este martes en General Las Heras, distrito administrado por el intendente Javier Osuna, donde el massismo ratificó su objetivo de “centrarse en la gestión”. Del encuentro participó también el ministro de Transporte provincial, Jorge D’Onofrio.

En Mar del Plata, los massistas terminarán de definir un plan que no sólo incluye tener un candidato propio a gobernador en 2023 y postulantes a intendentes en todos los municipios de la provincia, sino también firmar un documento que podría ser interpretado como un “deadline” para el Gobierno, y que planteará que, si no hay unidad entre todos los sectores de la coalición, el massismo abandone el Frente de Todos.

“La idea es que ese congreso siente las bases de posicionamiento político del espacio”, definieron desde el massismo.

Encuentros con la oposición

Después del acto del Consejo Económico y Social, Massa participó por la tarde de un homenaje al dirigente radical Hipólito Solari Yrigoyen en la Cámara de Diputados. Lo había organizado Negri pero el tigrense se sumó. También estuvo el jujeño Morales.

«Si hoy podemos asentir, debatir, gobernar o ser oposición es porque en medio de la oscuridad hubo valentía, determinación, coraje y compromiso. Este premio a Hipólito Solari Yrigoyen es para reconocer la lucha por la libertad, la paz, la democracia y los Derechos Humanos”, dijo el tigrense.

Sergio Massa en homenaje a Hipolito Solari Yrigoyen con los radicales Mario Negri y Gerardo Morales

Sergio Massa en homenaje a Hipolito Solari Yrigoyen con los radicales Mario Negri y Gerardo Morales

Pero hubo más. Por la noche asistió a la fiesta de la Fundación Conciencia, donde se vio de nuevo con Morales, con Rodríguez Larreta y con gobernadores como el neuquino Omar Gutiérrez y el entrerriano Gustavo Bordet.

Sergio Massa con los gobernadores Omar Gutiérrez y Gustavo Bordet.

Sergio Massa con los gobernadores Omar Gutiérrez y Gustavo Bordet.

Gutiérrez representa a los gobernadores no alineados, dado que el Movimiento Popular Neuquino (partido que gobierna en la provincia desde 1983) nunca tomó posicionamiento nacional; Bordet encabeza la lista de los gobernadores peronistas en el Frente de Todos no alineado con Cristina Kirchner.

Las fotos hablan por sí mismas. Pero quizás habla más el hecho de que el equipo de Massa haya decidido difundirlas.

“Wado” De Pedro, el otro que apuesta al centro

Una relación fría.

Una relación fría. «Wado» De Pedro junto al presidente Alberto Fernández. (Foto: oficial)

Cerca de Massa se mueve, al menos espiritualmente, el ministro del Interior, que en el último tiempo viró de camporista duro a peronista moderado, y que también busca traccionar por el centro.

Con diálogo con los gobernadores, los empresarios y otros actores de la economía, “Wado” De Pedro busca unir lazos con la oposición allí donde gran parte de sus compañeros de la “orga” ofrecen fractura.

Aunque la situación del ministro es particular: marginado por el Presidente desde el affaire de las renuncias post-PASO, tampoco parece ser del todo bienvenido ahora en su agrupación de base. Quizás eso explique su intención de posicionarse en la línea del medio para 2023.

Junto al jefe de Gabinete, Juan Manzur, De Pedro convocó para este miércoles a los gobernadores para que expongan en la Casa Rosada acerca del diferendo con la ciudad de Buenos Aires por el traspaso de los fondos para la Policía, con la intención de generar una nueva instancia de debate mientras la cuestión se define en la Corte Suprema.

La invitación es para las 11 en el Salón Eva Perón de Balcarce 50. Será una nueva oportunidad para el ministro para mostrarse conciliador.

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