El dirigente piquetero y líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, dialogó sobre la situación del país y apuntó contra el oficialismo. “Casa Rosada, el ministerio del Interior y jefatura de Gabinete institucionalizaron el soborno y el silencio”, disparó.

Ante la grave crisis económica y la amenaza latente del propio gobierno de terminar con los planes sociales, sobre todo para los manifestantes que realicen cortes de calle, el dirigente piquetero Raúl Castells se ha transformado en un crítico vocero del Frente de Todos. “Los problemas estructurales son muy grandes y la miseria es espantosa. Cuando nosotros contamos lo que vemos y escuchamos parece algo surrealista, he visto cosas que en mis 68 años no había visto”, advirtió.  

De este modo, especificó: “Los que participan de las asambleas y centros de jubilados se ponen a llorar cuando empiezan a hablar de su situación, cuando les preguntamos cómo están sobreviviendo, qué comieron anoche y al mediodía”. Además, comparó la realidad social con la de La Alianza conducida por el ex presidente Fernando de la Rúa: “Ya estamos viviendo el 2001, si no ha caído este gobierno es exclusivamente porque es peronista, pero si fuera de otro signo ya hubiera caído”.

Bajo este tono, apuntó: “Por los sobornos para los dirigentes de la CGT, de los sindicatos y buena parte de los movimientos sociales, exclusivamente por eso no se sale a la calle, no se dice nada y no se cuenta lo que está pasando. El gobierno nacional institucionalizó el soborno y el silencio, comprando a aquel que alce la voz cuestionando las políticas vigentes”. Y agregó: “Lo manejan desde la Casa Rosada, el propio ministerio del Interior y la Jefatura de Gabinete”.

Consultado por la veracidad de lo expuesto, Castells se defendió: “Como socialista de toda la vida, en mis 51 años de militancia, les doy mi palabra que la gente caza osos hormigueros y comen gatos es verídico, pero nadie lo cuenta por cargos o plata”. Por otra parte, apeló a continuar manifestando en buenos términos: “Llamamos a todos los sectores pobres a no ir a los saqueos, no tocar ningún comercio, menos los de barrio, y hacer eje en el reclamo a los gobiernos y a los entes del Estado como hicimos siempre”.

No obstante, avizoró que el panorama social puede ser aún peor: “Donde se levanta el Gran Buenos Aires no queda nada del poder político del país porque el gobierno tiene el apoyo de una de cada cinco personas y hay 6.500.000 que son clase trabajadora, más desocupados y jubilados”.

Por último, se refirió a la próxima medida de lucha: “El jueves se vuelve a marchar en 12 municipios de la provincia, entre estos La Plata, porque la situación resulta insostenible. Yo gano mil pesos por día en un país donde el kilo de lechuga vale 700 y el de carne 1.300; así es imposible subsistir”.

Entrada anterior El gobierno recibió a Mediapro, el grupo que se hará cargo de las señales de Fox Sports
Entrada siguiente Magistratura: la justicia no se rió con el chiste cordobés de Luis Juez