Se trata del ex director de Institutos Penales bonaerense, Juan Serrano, quien fue acusado por una empleada del área provincial de Niñez y Adolescencia. Ocuparía el lugar del saliente director del centro de recepción de menores en Nogués, quien renunció tras una violación y ante un inminente paro de trabajadores. 

El centro de recepción de Malvinas Argentinas, dependiente del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires que está bajo la órbita del ministerio de Desarrollo de la Comunidad que conduce Andrés “Cuervo” Larroque, alberga actualmente a 35 adolescentes en cumplimiento de medidas privativas de libertad en el marco de la ley provincial de Responsabilidad Penal Juvenil 13.634. No obstante, lejos de cumplir su función de reinserción en la sociedad de los jóvenes, hoy se encuentra subsumido en un estado de descontrol y abandono, con graves fallas en la gestión.

Esta lamentable situación la grafica la reciente renuncia de dos de las máximas autoridades del centro cerrado ubicado en la localidad de Pablo Nogués: el ex director Luis Otero y el ex subdirector Luciano Covello, cuyos detonantes fueron varios. En primer lugar, tal como publicó este medio, personal de la institución encontró una caja, debajo de una cama, que contenía un arma de fuego calibre 22, con cuatro proyectiles de punta hueca en el tambor. Posteriormente, dicho trabajador que estaba llevando a cabo una suplencia en el área de Coordinación, presentó una denuncia en la fiscalía Descentralizada de Malvinas Argentinas.

Quince días más tarde, ya en mayo, tomó estado público un video de un interno que violó a una menor de edad que ingresó a la visita, un hecho que habría ocurrido en junio del año pasado. En este marco, donde además las escaramuzas, golpizas, facas tumberas y heridos de todo tipo y tenor son habitués, los trabajadores del sector no sólo deben lidiar con esta escena, sino también con mejores condiciones salariales y laborales que decantaron en un estado de asamblea permanente y un paro a desarrollarse durante esta semana.

SERRANO, EL POLÉMICO EX ALTO FUNCIONARIO BONAERENSE

Ante la acefalía en el directorio, el ex director de Institutos Penales de la provincia de Buenos Aires, Juan Serrano, asoma como próximo director del establecimiento, según pudo averiguar REALPOLITIK mediante fuentes locales. Arribaría junto a Leonardo Panisino, quien se desempeñó como administrador en el centro de Nogués en una “gestión fracasada” que desencadenó en un llamado anticipado a elecciones internas. Mientras que a Serrano lo catalogaron de ser una persona “bastante jodida” en la función pública.    

Como si ello no bastara, el ex funcionario del gobernador Axel Kicillof  acarrea una serie de denuncias graves en su contra. A fines de octubre del 2020 fue señalado en dos causas separadas: una realizada por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) por torturar niños y jóvenes en el centro cerrado Almafuerte, ubicado en el complejo del Sistema Penal Juvenil de La Plata con sede en Abasto, donde Serrano fue director durante años y se lo responsabiliza por precipitar los hechos que terminaron con la vida del joven Nazareno Saucedo; la otra acusación fue de parte de su presunta víctima, una empleada del área provincial de Niñez y Adolescencia que lo denunció por abuso sexual.

En el caso de Saucedo, de 17 años por aquel entonces, era hostigado y torturado por el personal que debía custodiarlo. Hasta que, según relataron un grupo de menores de la institución de Abasto, uno de los custodios empujó al joven y casi lo tiró de la silla, lo que derivó en forcejeos y en una tremenda paliza. Luego, la CPM difundió que a Saucedo lo sacaron del lugar “colgando mediante el método conocido como ‘criqueo’, es decir, mientras uno lo rodeaba con sus manos por el cuello ahorcándolo, otros sujetaban sus manos hacia atrás y los restantes de las piernas”. 

En cuanto a la otra denuncia, una joven profesional de Niñez y Adolescencia que participaba de una jornada de trabajo institucional vía Zoom, rompió en llanto y reveló todo: hacía un tiempo, cuando trabajaba en el instituto Almafuerte, habría sido víctima de abuso y acoso sexual por parte de Serrano, su jefe en ese momento. Estos episodios fueron denunciados por la supuesta víctima a sus superiores, quienes únicamente le ofrecieron el pase a otro lugar de trabajo y, además, recibió mensajes de funcionarios del ministerio “apretándola” para que no avance judicialmente la causa porque “nadie le va a creer”. Sin embargo, tanto Larroque como Kicillof no se hicieron eco de estos graves sucesos. Mucho menos el ministerio de las Mujeres que comanda Estela Diaz.

Además de Juan Serrano, el otro nombre que suena como posible sucesor es el de Diego Quiroga, a quien se lo conoce con el sobrenombre de Atila, en referencia al rey de los Hunos «Por donde pasó dejo el tendal», aseguraron.

LOS TRABAJADORES DIJERON BASTA

Luego de dos notas presentadas a la dirección del instituto y en estado de asamblea permanente, los trabajadores del centro de recepción de Malvinas Argentinas convocaron a un paro durante esta semana, que cuenta con el aval de todos los gremios: ATE, SOEME y UPCN. Son 130 las personas que efectúan sus tareas en el establecimiento y no fueron escuchadas por las autoridades ante los constantes reclamos por mejoras salariales y laborales.

Entre estas “respuestas concretas” que siguen esperando se encuentran: “Condiciones que garanticen la higiene y seguridad en el trabajo, como la salud ocupacional; pase a planta permanente de los compañeros que se desempeñas en condiciones precarizadas; transparencia del reparto de horas extraordinarias, exponiendo la planilla a todo el personal; y la reparación de los problemas de infraestructura, mobiliario y equipamiento”. Sobre estos ítems, destacaron que necesitan “un lugar de descanso específico y definitivo -incluye camas y colchones nuevos- para todos los trabajadores que cumplen la jornada laboral completa de 24 horas”.

“Darle pronta e inmediata solución a los sectores de los vestuarios y de duchas ya que son insuficientes para la cantidad de personal, sin exceptuar los sectores destinados a necesidades fisiológicas, junto a brindar los elementos faltantes como jabón, detergente, lavandina, secador de manos o toallas de papel”, agregaron. Por otra parte solicitaron “interceder” ante el organismo provincial de Niñez y Adolescencia para “evitar que ingresen elementos externos desde fuera del perímetro (…) como pueden ser sustancias utilizadas para consumo o incluso elementos peligrosos para la integridad física de los menores alojados como así también para los asistentes de minoridad”.

En tanto, se refirieron a la ley 13.148 de Violencia Laboral para aclarar que “no se toleran más situaciones hacia los trabajadores que impliquen el no respeto de la normativa vigente”. Finalmente, defendieron el régimen horario actual, considerándose como “derecho ganado” y “no negociable”. De este modo, sostuvieron: “Ante la minina intención de cambio, nos declaramos en estado de asamblea permanente y nos reservamos acciones legales y aquellas permitidas en defensa de los derechos de los trabajadores”.

Más allá del cese de actividades previsto, convocaron a establecer otro tipo de vínculo con las autoridades: “Siempre estamos dispuestos al diálogo, considerando que muchos somos asistentes de minoridad desde antes que esta institución abra sus puertas, y que cada recurso humano tiene experiencias e ideas para poder mejorar el funcionamiento de la misma”, afirmaron, y concluyeron: “El diálogo, el compromiso, el sentido de pertenencia y la impronta individual hacen una fortaleza dentro y fuera de la institución, para con los jóvenes alojados, y para con las autoridades de turno”.

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