La elevada brecha cambiaria, el salto de la inflación y el «mega» riesgo país provocaron un empeoramiento de las condiciones financieras de la Argentina durante junio, que incluso podrían caer más este mes.

La elevada brecha cambiaria, el salto de la inflación y el «mega» riesgo país provocaron un empeoramiento de las condiciones financieras de la Argentina durante junio, que incluso podrían caer más este mes.

Se trata del retroceso más pronunciado desde mayo de 2020, cuando el país se encontraba en plena cuarentena, advirtió un informe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) difundido este lunes.

Según ese trabajo, el Índice de Condiciones Financieras (ICF) empeoró 7,5 puntos en junio, como consecuencia de un deterioro de las condiciones financieras argentinas y una mejora muy marginal de las condiciones internacionales.

Ambos grupos están en terreno negativo, pero el mundo está en un stress moderado y la Argentina en una inestabilidad severa, según el IAEF, que a la vez alertó que como los índices toman promedios mensuales, es «muy improbable que en julio haya una mejora, más bien todo lo contrario».

En junio, las variables que más influyeron para que las condiciones financieras de la economía local empeoren fueron la inflación y el riesgo país.

En este contexto, en la primera semana de julio la inflación uno de los componentes con mayor suba fue el alimenticio. Este registró un incremento del 2,5%, lo cual marcó una aceleración de 2 puntos respecto de la semana anterior, cuando fue de 0,5%.

En lo que respecta al riesgo país medido por el banco JP.Morgan sube en la jornada 12 puntos básicos, a 2.662 unidades, frente a un récord de 2.728 unidades anotado la semana pasada y los 1.083 puntos iniciales registrados hace dos años.

En el índice local hay sólo una componente en situación favorable: es la liquidez de largo plazo, que se mide con la diferencia entre depósitos y préstamos.

Por su parte, el subíndice de condiciones externas pasó de -14.6 a -14, segundo mes consecutivo de resultado negativo: la inflación esperada fue la variable que más contribuyó a la baja mientras que la confianza entre bancos fue la que más aportó a la mejora.

Con una mirada de un año, la volatilidad de las acciones fueron las variables que peor se comportaron, tanto en su variante americana como las acciones de mercados emergentes, puntualizó el IAEF.

La entidad recordó que el índice de condiciones financieras está en zona negativa desde agosto de 2019, mes en que el subíndice local tuvo un desplome significativo a raíz del resultado de las elecciones primarias presidenciales.

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