Especialistas consultados dijeron que la presión cambiaria tendrá consecuencias inmediatas en la economía, principalmente en el aumento de precios

El dólar libre volvió a escalar en su cotización este miércoles y alcanzó un nuevo récord nominal de $317 para la venta, con una suba de 5,3% o de $16 en la rueda mientras que en lo que va del mes acumula un incremento de $79. En ese marco, economistas consultados por Infobae afirmaron que el fuerte incremento de la divisa en el mercado informal tendrá impacto en el corto plazo y con un aumento de la inflación que ya alcanzó el 64% en los últimos 12 meses. Asimismo, advirtieron que se pueden paralizar las ventas de bienes y servicios por la falta de referencia de precios y la imposibilidad de reponer stocks.

“Un dólar blue tan alto y con tantas distorsiones sobre la economía lo que hace es aumentar las presiones inflacionarias porque en realidad lo que te está reconociendo el dólar blue es que el peso está cayendo de valor y esto significa que todos los precios tienen que subir”, dijo a este medio el economista Fausto Spotorno.

Para el experto, el Gobierno “tendría que rever el cepo cambiario, que ya no está funcionando. El dólar termina subiendo igual y tenemos precios más caros con cepo que sin cepo”.

“El cepo se está muriendo y no está generando beneficiosEntre prohibir importaciones y salir del cepo, mejor salir del cepo”, consideró Spotorno.

En ese sentido, Juan Pablo Albornoz, analista de la consultora Ecolatina dijo que la peor noticia para el mercado es la incertidumbre que existe en la política económica. “La consecuencia es clara: más pesos refugiándose en los dólares”, resaltó.

“Si miramos la brecha, el blue y los financieros están en niveles de crisis. Sin embargo, ajustados por inflación todavía están casi $100 por detrás del pico de octubre 2020. Claramente las consecuencias más inmediatas de semejante incertidumbre son el impacto en precios, algo que ya se vio dos semanas atrás con la renuncia del ex ministro de Economía Martín Guzmán, y la imposibilidad de saber a qué precio se repondrá mercadería, lo cual acorta la duración de los presupuestos o directamente puede llegar a paralizar ventas en algunas ocasiones”, agregó.

El frente externo no acompaña: el dólar está en el nivel más apreciado de las últimas dos décadas y el mercado espera que la FED convalide una fuerte suba de tasas hacia fin de mes, lo cual no es buena noticia para emergentes ni Argentina (Albornoz)

Según el economista, “la no respuesta del Banco Central en materia de tasas no ayuda”. En ese sentido, Albornoz dijo que es lógico que la autoridad monetaria “no quiera competirle al Tesoro después de haber emitido un tercio de la base monetaria para salvarlo, pero detrás de esa decisión están las empresas y los minoristas que ven la tasa en pesos que rinde 4,2% o 4,3% efectivo mensual contra una inflación que superó el 5% en junio y que rondaría el 7%/8% en julio”.

“Además, no estamos exentos del sacudón que le vienen dando a los mercados emergentes en el último tiempo. El frente externo no acompaña: el dólar está en el nivel más apreciado de las últimas dos décadas y el mercado espera que la FED convalide una fuerte suba de tasas hacia fin de mes, lo cual no es buena noticia para emergentes ni Argentina”, añadió.

En tanto, para Eugenio Marí, economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, lo primero que hay que tener en cuenta es que “no se está viendo una suba desmesurada del dólar, sino un derrumbe del peso”.

“Esta dinámica que tiene nuestra moneda no es gratuita para la economía. Genera una enorme volatilidad de precios, desajustes de precios relativos y desincentivos al ahorro. El resultado es que las empresas y las familias pierden capacidad de hacer cálculo económico, las decisiones con perspectiva de más largo plazo se paralizan y, en cambio, se prioriza encontrar formas para resguardar la riqueza, que claramente no es ahorrando en pesos (esto se observa en la caída en la demanda de dinero)”, aseguró.

Lo segundo a tener en cuenta -de acuerdo al economista- es que se empiezan a generar expectativas sobre las medidas que pueda tomar el Gobierno. “Entre otras, expectativas de ajustes en el tipo de cambio oficial, que se ve cada vez más como insostenible, o del cepo cambiario, para restringir aún más la demanda en el mercado oficial. Nuevamente en este caso la palabra es incertidumbre. Es lógico pensar que los importadores adelanten las compras todo lo que puedan, y los exportadores las demoren”, consideró.

Esta dinámica que tiene nuestra moneda no es gratuita para la economía. Genera una enorme volatilidad de precios, desajustes de precios relativos y desincentivos al ahorro (Marí)

Según dijo Marí a Infobae, “al final del día, los esfuerzos de la economía, que deberían estar enfocados en la producción y la inversión, están ocupados en defender la riqueza frente a la incertidumbre, las posibles medidas del gobierno y el proceso de pérdida de valor del peso”.

“Todo esto significa una economía con mayores problemas de crecimiento, empleo menos productivo y más pobreza”, afirmó.

Cabe destacar que con un dólar mayorista en $129,38, la brecha cambiaria se extiende a 145%. La escalada del blue, que ya lleva varios días, se da principalmente desde que comenzó a aplicarse el aumento de la alícuota sobre el dólar turista y el Banco Central endureció el cepo cambiario a los importadores.

Este miércoles, tras una reunión de Gabinete, el Gobierno reveló que estudia medidas de tipo de cambio diferenciado para turistas, con el objetivo de que los dólares ingresen al mercado formal.

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