La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes que la vacuna por si sola no pude detener la epidemia de viruela del mono y pidió que se adopten medidas para reducir el riesgo, «como limitar las parejas sexuales».

«Pedimos, por el momento, adoptar medidas para reducir este riesgo, como limitar las parejas sexuales y las interacciones», afirmó el director de la oficina europea de la OMS, Hans Kluge. Si bien fueron detectados casos de transmisión no sexual domiciliaria, Klue destacó: «debemos responder concentrándonos en la modalidad de transmisión dominante (el contacto piel a piel durante actos sexuales) y sus grupos de más alto riesgo».

La OMS activó el sábado su máximo nivel de alerta sanitaria para tratar de contener el brote de viruela del mono que afectó hasta ahora a casi 17.000 personas en 74 países.

«La viruela del mono es, en general, una enfermedad autolimitante, pero en este caso las cosas están yendo de forma diferente. En la región europea de la OMS, la epidemia ha visto al virus extenderse rápidamente con 37 países y áreas golpeadas hasta hoy, con pruebas de una transmisión local continua», sostuvo Kluge.

El funcionario indicó que «se señalaron en la región casi 12 mil casos probables o confirmados, en su mayoría en hombres que tuvieron relaciones sexuales con hombres». «Debemos responder a la epidemiología que enfrentamos; la responsabilidad de detener este foco es compartida entre instituciones, autoridades sanitarias, gobiernos, comunidades afectadas y los individuos», añadió.

Kluge admitió que «limitar los encuentros sexuales y las interacciones puede ser un mensaje difícil, pero ejercer cautela puede proteger a la persona y a una comunidad más amplia».

«Si tienes o piensas que tienes viruela del mono, puedes infectar así que haz todo lo posible para prevenir la difusión de la enfermedad. Aíslate si puedes, no tengas sexo mientras te recuperas y no participes de fiestas o grandes reuniones», precisó.

Por su parte, la comisaria europea para la salud, Stella Kyriakides, enviará una carta a los gobiernos europeos para «continuar siguiendo de cerca» la evolución de los casos de la viruela de los monos, afirmó el portavoz de la UE, Stefan De Keersmaecker. Las 160 mil dosis de la vacuna que la UE posee «para responder a las necesidades inmediatas de los estados miembros, están ahora en fase de distribución y seguimos monitoreando de cerca la situación», dijo el vocero.

No existen tratamientos ni vacunas específicas para las infecciones por el virus de la viruela del mono, pero varios países están usando medicamentos antivirales y vacunas que fueron desarrolladas para proteger contra la viruela, erradicada en 1980.

En Estados Unidos, Reino Unido, Europa y otros países se aprobó el uso de la vacuna Jynneos –también conocida como Imvamune o Imvanex–, contra la infección de viruela del mono.

Se trata de una vacuna que contiene una forma viva modificada del virus de la viruela denominado vaccinia Ankara modificado (MVA).

En Estados Unidos también se aprobó el uso de otra vacuna para la viruela del mono, la ACAM2000, que es de «segunda generación», pero los centros de control y prevención de enfermedades (CDC) recomendaron no aplicarla en personas con trastornos de salud, como un sistema inmunitario debilitado y afecciones de la piel como dermatitis atópica/eccema o embarazo.

Los CDC subrayaron que «aún no hay datos disponibles sobre la eficacia de estas dos vacunas en el brote actual» de viruela del mono.

En tanto, Rosamund Lewis, directora de la respuesta de la OMS a esta enfermedad, dijo que las vacunas contra esta viruela tardan unas semanas en desarrollar una respuesta inmunológica en el organismo e insistió en que por ahora se descarta una vacunación masiva de poblaciones.

«Por ahora recomendamos la vacunación sólo a aquellos que puedan estar expuestos a casos», indicó Lewis, y citó entre posibles candidatos a vacunarse a familiares, amigos y contactos sexuales de personas en las que la enfermedad se haya confirmado, así como trabajadores sanitarios.

Lewis indicó que las vacunas recomendadas para esta enfermedad son por ahora tres: la MVA-BN (manufacturada en Dinamarca), la japonesa LC16 y la estadounidense ACAM2000, inicialmente desarrolladas contra la viruela convencional, una enfermedad de mayor gravedad pero que fue erradicada en el planeta hace más de 40 años.

La experta aseguró que el actual brote, declarado emergencia internacional el pasado 23 de julio, «puede ser detenido con estrategias adecuadas dirigidas a determinados grupos», sin que ello suponga estigma y discriminación.

Cerca de un 98 % de los casos han sido detectados por ahora en hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, recordó Lewis, quien también citó que se han detectado casos en casi una decena de niños (menos del 0,06 % de los 16.000 casos totales confirmados en el actual brote).

La responsable de la OMS indicó que hay discusiones en el seno de la organización para un posible cambio de nombre de la enfermedad, ya que el actual apunta erróneamente a primates como origen de ésta, cuando los estudios indican que en realidad pasó del mundo animal al ser humano a través de roedores.

La enfermedad fue denominada «viruela del mono» al ser primero detectada en primates durante estudios de laboratorio en Dinamarca, en 1958.

Lewis reconoció, no obstante, que el actual nombre ya es de amplio uso entre médicos y trabajadores sanitarios, además de figurar en la lista oficial de enfermedades de la OMS, por lo que la modificación requeriría un complejo proceso. EFE

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