El cura párroco y titular de Cáritas, insistió en que la Iglesia siempre recibe a cualquier persona, organización o sector que quiera dialogar, y que puede aportar la propiciación de encuentros para superar la profunda crisis que atraviesa el país.

Este jueves la iglesia católica, través de Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, se reunió con Esteban “Gringo” Castro, uno de los máximos referentes de las organizaciones sociales, dirigente del Movimiento Evita y secretario general de la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).

El encuentro se realizó en momento en que las organizaciones sociales tanto de izquierda como oficialistas, denuncian “estigmatización” y “persecución judicial”, al tiempo que presionan por el Salario Básico Universal –Castro es uno de los impulsores de ese proyecto de ley.

Al respecto del cónclave –de un alto valor simbólico y político- el padre Alberto Barros –titular de Cáritas Posadas- destacó la necesidad de generar espacios de diálogo y encuentro entre diversos sectores, para superar la profunda crisis que golpea al país, una crisis que, según él, no es sólo económica, sino también, política, institucional, educativa, laboral y moral.

“Las organizaciones sociales se hicieron cargo de millones de personas con subempleo y trabajos informales”

“La iglesia siempre recibe a cualquier persona, organización y sector que quiera dialogar. De ahí el encuentro de dirigentes de movimientos sociales con Oscar Ojea, obispo de San Isidro y pte. de la CEA. Es un gesto de la iglesia de escuchar e interiorizarse de las problemáticas que alguien quiera plantear. Todo encuentro es positivo porque permite escuchar y dialogar”, acotó Barros, en diálogo, este viernes.

En esta línea, Barros insistió en que “las organizaciones sociales representan una importancia grande porque se han hecho cargo de un sector importante de la población que está por fuera del empleo privado de manera formal, fuera del empleo público. Son gente ligada a la economía popular y el trabajo informal. (Las organizaciones) se hicieron cargo de ese aspecto de millones de personas con subempleo y trabajos informales, generando una organización que permita mayor eficiencia de esa economía popular, que es una realidad innegable”, reflexionó el titular de Cáritas.

Para Barros, “es bueno que tengan cierta formalidad, en este caso ligada a las organizaciones. Que, sin lugar a dudas, juegan un papel importante, claro y valioso”, enfatizó.

La defensa del diálogo y la advertencia sobre la crisis moral del país

En defensa de la generación de espacios de diálogo por parte de la Iglesia Católica, Barros argumentó: “A nadie escapa que Argentina vive una profunda crisis que no sólo es económica. Es política, institucional, social, laboral, educativa… es un momento muy duro. Por eso, la Iglesia quiere escuchar a todos los sectores, también recibe a sectores empresariales, sindicales y políticos. El interés es generar diálogo y encuentro”, subrayó Barros.

“En Argentina en momentos de crisis, que golpean a las clases medias y humildes, la tentación es el enfrentamiento, la desintegración social, los odios, estigmatizaciones. Y eso no le hace bien al país. Un aporte de la Iglesia es generar encuentros y diálogos”, enfatizó el cura párroco.

Como en otras oportunidades, Barros insistió en que la presente debacle “tiene que ver con una profunda crisis moral. Se van perdiendo valores básicos, honestidad, respeto por el otro, respeto a la vida y a la dignidad de la otra persona. La única salida que tenemos es entender que todo argentino y todo sector es necesario para superar la crisis, cada uno con sus distintos matices”, dijo.

Por esto, Barros pidió “recuperar los grandes valores que hacen a la cohesión social para salir de una crisis muy profunda y dolorosa, que causa estragos en todos los estratos. En particular entre los más pobres”, finalizó.

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