En un clima de fuertes tensiones producto de los aumentos de precios, supermercados de todas las escalas quieren participar de futuras negociaciones ya que la mesa es solamente del Gobierno y la industria.

En medio de remarcaciones continuas, supermercados de todo el país pedirán al Gobierno la información relativa a los acuerdos de precios con la industria, ya que no validan algunos montos dentro de Precios Cuidados.

Fuentes de las grandes cadenas, y cámaras CAS, FASA, y la Confederación General Almacenera plantearon a BAE Negocios: “Tenemos que estar al tanto de los números que se cierran dado que después esos valores son los que van directos a las góndolas”. Además, en el marco de la ley de Góndolas, este medio tuvo acceso a un informe donde tres cadenas pagarán multas por incumplimiento, en provincia de Buenos Aires y Santa Fe.

Asimismo, en esta primera instancia de relevamientos,  las inspecciones se centraron en alimentos, bebidas, higiene personal y artículos del hogar que deben presentar, para cada categoría, al menos cinco proveedores y que ninguno de ellos ocupe más del 30% del espacio, manifestaron las fuentes del Ejecutivo.

Además, las micro y pequeñas empresas deben tener garantizado, en conjunto, un 25% del espacio mientras que los productos de cooperativas y mutuales de la economía popular y productores de la agricultura familiar, campesina e indígena deberán gozar un mínimo del 5%.

“El nivel de cumplimiento es muy bajo y el gobierno tiene que atacar el problema; a los grandes formadores no les interesa ningún plan que deje al descubierto cuánto ganan en la Argentina”, relataron desde una cadena provincial cuyo diagnóstico coincidió con dos mayoristas y establecimiento industrial.

Góndolas ardientes

«Nuestro objetivo es democratizar las góndolas para encontrar más productos, más marcas, y que cada vez haya más pequeñas, medianas y micro empresas de todo el país que puedan acceder a vender sus productos en los supermercados», señalan desde los comercios de cercanía.

En esta etapa se fiscaliza que el producto más barato de cada categoría debe estar ubicado en un espacio equidistante entre el primer y el último estante, y debe contar con una cartelería que indique la leyenda «Menor precio por unidad de medida, según establece la Ley 27.545».

A su vez, se está trabajando en conjunto con las provincias y las autoridades de los supermercados «para que todas las jurisdicciones cooperen en el control y cumplimiento», ya que «para garantizar la aplicación de la ley es necesario la labor mancomunada», plantean en el Gobierno.

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