A pesar de sus intensas acusaciones a miembros de la oposición y el empresariado por llevarse sus ahorros al exterior, la vicepresidente confesó en primera persona haber expatriado varios millones de dólares a una cuenta en Suiza, en los meses previos al corralito del año 2001.

Primero entre los grandes conflictos judiciales de los últimos años, el misterio del impactante crecimiento patrimonial del matrimonio conformado entre Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner continúa vigente. De mendigos a millonarios, empujaron los límites de un estudiado relato apoyado por discursos épicos y autobiografías ultraeditadas, que aún mantiene en vilo a Comodoro Py y la Corte Suprema.

Parte del misterio fue revelado por la propia Cristina Fernández de Kirchner en su libro “Sinceramente”. “Néstor, haceme el favor, sacá la plata del banco y mandala afuera. Estos tipos van a hacer lo mismo que con el plan Bonex”, aseguró CFK que le dijo a su marido en las postrimerías de la crisis del 2001. 

De acuerdo con el relato de Cristina Fernández, el matrimonio fugó el dinero a través de un conjunto de acciones y títulos de deudas que cotizaban en Nueva York. “Pudimos girar finalmente al exterior nuestros ahorros. Recuerdo que el presidente del Deutsche Bank en Argentina vino personalmente a nuestro departamento de Juncal y Uruguay, en Recoleta, para que firmáramos los documentos”, contó la ahora vicepresidente.

En total, mientras el país se hundía a pasos acelerados en una de las mayores crisis de su historia, el matrimonio Kirchner había amasado más de 60 millones de pesos que fueron intercambiados a un tipo de cambio favorable para comprar unos 4.6 millones de dólares, que partieron raudos al exterior en un caso paradigmático de fuga de capitales y/o de dólares.

El presunto origen de dichos fondos tiene variadas leyendas. Un oscuro entramado de relatos que se fueron mezclando unos a otros con el correr de los años. De acuerdo a la propia CFK, los más de 60 millones de dólares fueron acumulados tras una impresionante racha de éxitos en la actividad privada. “Teníamos el estudio jurídico más importante de la provincia”, aseguró en su autobiografía.

Pero sus detractores no están de acuerdo. En la década del 90, el gobierno nacional le pagó al de Santa Cruz una cifra que varía entre los 660 y los 1.000 millones de dólares en concepto de regalías petroleras mal liquidadas. De acuerdo a CFK, su marido fugó ese dinero a Estados Unidos y a Suiza con el objetivo de “protegerlos de un corralito”. Aseguró, sin embargo, que pocos años después el dinero fue repatriado y no faltaba un solo centavo.

Semanas atrás, la gobernadora Alicia Kirchner rindió ante el Tribunal de Cuentas que, de esa fortuna de casi 1.000 millones de dólares, quedaron algo más de 9.259 dólares.

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