El sábado 27 de agosto el atacante de Cristina Kirchner llegó a estar muy cerca del gobernador, según captó una filmación que fue reproducida por el canal C5N

Fernando Sabag Montiel, el hombre que gatilló un arma a centímetros de la cara de Cristina Kirchner, también estuvo muy cerca de Axel Kicillof. Fue el sábado 27 de agosto, a la noche, cuando el gobernador de la provincia de Buenos Aires llegó a Recoleta para sumarse a una manifestación en apoyo a Cristina Kirchner. El dato surge de un video difundido por el canal C5N y que será entregado en las próximas horas a la jueza que investiga el intento de magnicidio de la Vicepresidenta, María Eugenia Capuchetti.

En las imágenes se puede ver a Sabag Montiel, con un barbijo blanco, cuando el mandatario bajaba de un auto y saludaba a la militancia que estaba frente a la casa de CFK. Ese día, el kirchnerismo convocó a movilizarse a Juncal y Uruguay en medio de una tensa puja política con el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, que había decidido vallar la zona por las quejas de los vecinos de Recoleta. La concentración incluyó enfrentamientos con la Policía porteña, que terminó con 20 efectivos heridos. La tensión bajó luego de una negociación política y un discurso de la propia Cristina Kirchner en un escenario precario que se montó de apuro para la ocasión

En el video también se ven los copitos de azúcar que solía vender Brenda Uliarte, pero no el rostro de la joven. La Justicia ya había ubicado el carrito ese día en la zona a través de imágenes privadas y de canales de noticias, que cubrieron la manifestación realizada ese día. Parte de esas fotos que están en el expediente fueron publicadas en esta nota.

Luciano González, un fotoperiodista que cubrió la marcha para Infobae, registró a Sabag Montiel en la zona. En esta imagen, se puede ver al atacante en la vereda de enfrente de la casa de Cristina Kirchner. También están los algodones de azúcar que vendía “la banda del copito”.Fernando Sabag Montiel frente a la casa de Cristina Kirchner (Luciano González)Fernando Sabag Montiel frente a la casa de Cristina Kirchner (Luciano González)Recorte de la misma imagen, con un zoom sobre la cara de Sabag Montiel (Luciano González)Recorte de la misma imagen, con un zoom sobre la cara de Sabag Montiel (Luciano González)

En otra imagen, que este medio ya puso a disposición de las autoridades judiciales, se ven nuevamente los copitos.Los copitos de azúcar, la noche de la tensión por las vallas en la casa de CFK (Luciano González)Los copitos de azúcar, la noche de la tensión por las vallas en la casa de CFK (Luciano González)

Mientras tanto, Capuchetti y el fiscal Carlos Rivolo continúan trabajando con la información encontrada en los celulares de los dos detenidos que tiene el caso, Sabag Montiel y su pareja, Uliarte. Los investigadores creen que en los móviles de los implicados se encuentra gran parte de la clave de la causa que intenta esclarecer el atentado contra la ex mandataria. Ayer, se encontraron con un dato llamativo. Uliarte tenía una carpeta segura en su dispositivo, como una suerte de segundo filtro para impedir el fácil acceso a su contenido.

Una carpeta segura es una manera de proteger los archivos del teléfonos para que otros no accedan a ellos. Pero no es algo que usen habitualmente los usuarios de dispositivos. Los datos en este tipo de carpetas no se pueden transferir a través de métodos como un USB o WiFi. Por qué Brenda tendría una carpeta segura y qué hay ahí guardado es una de las respuestas que buscan contestarse por estas horas los investigadores.

Mientras tanto, el contenido del celular de Sabag Montiel sigue siendo un misterio, después de que llegara reseteado de fábrica, en un sobre abierto y en manos de una agente con rango de cabo de la Policía Federal, enviada por el juzgado, a la sede de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en la noche del viernes 2 de septiembre. El viernes por la madrugada, horas después del ataque, un técnico de la Policía Federal había llegado al juzgado para extraer la información, pero el procedimiento fracasó. Es probable que nunca se hayan dado cuenta que el teléfono había quedado en ese momento en calidad de inservible a los fines de la investigación.

Entrada anterior De Plaza de Mayo a Luján: el kirchnerismo afirma su poder interno y cree que domina la agenda pública
Entrada siguiente El Frente de Todos impulsa un proyecto de ley para sancionar jueces que practiquen “lawfare”