El Ministerio de Economía y las consultoras anticipan un «enfriamiento» de la actividad económica en el segundo semestre. El Indec publicará en la tarde del lunes el EMAE correspondiente a julio

El Indec informará este lunes la performance de la actividad económica durante julio, dato que mostrará los efectos de la crisis política y cambiaria que sufrió el Gobierno ese mes. Los analistas y el Ministerio de Economía esperan que sea la primera de una seria de caídas que darán como resultado una recesión para la última mitad del año.

Una inflación que tiene piso del 6% y restricciones de acceso a divisas para la industria acompañaran ese proceso. A su vez, esa merma ayudará a bajar los niveles de importaciones para descomprimir el frente externo, en medio de la intención oficial de acumular reservas y la discusión por un «dólar Qatar».

La economía cerró el segundo trimestre con un alza del 1% respecto al anterior y acumuló durante el primer semestre un crecimiento del 6,5% interanual. En tanto, los analistas y las estimaciones del equipo económico hablan sobre una merma en la última parte del 2022, en el marco de una elevada inflaciónpoco margen para impulso fiscal y restricciones de acceso a dólares para importación en medio de los escasos niveles de reservas del Banco Central.

El Indec publicará en la tarde del lunes su Estimador Mensual de Actividad (EMAE) de julio. La consultora LCG comentó que, luego de un trimestre de aumentos consecutivos, esperan que se observe una contracción en torno al 1% mensual por las incertidumbres generadas luego de la renuncia del ex ministro de Economía, Martín Guzmán, las cuales desencadenaron en una fuerte suba de la brecha cambiaria y un IPC del 7,4%, el más alto para un solo mes de los últimos 20 años.

«Distintos indicadores de avance fueron en esta línea: se observó una caída de la industria del 1,2% mensual sin estacionalidad, del 2,7% en el consumo minorista y del 6,1% en la demanda de electricidad. La construcción marcó un aumento del 2,2%, pero no alcanzará a compensar los efectos negativos totales dado el peso relativo del sector en el total», profundizó LCG.

Más allá de la dinámica de julio, el panorama no luce alentador para los próximos meses en términos de actividad. El proyecto de Presupuesto 2023 que defenderán este miércoles en el Congreso el ministro de Economía Sergio Massa y su equipo contempla un crecimiento del PBI del 4% para todo 2022. La consultora Ecolatina afirmó que allí se deja entrever un «enfriamiento» en la segunda parte del 2022. «Dado que junio había dejado un arrastre positivo de 5,1%, la estimación de un incremento promedio anual del 4% para este año supone una caída de la economía para el segundo semestre próxima al 1,5% frente al primero», resaltaron.

Desde Econviews proyectaron que el tercer y cuarto trimestre mostrarán caídas desestacionalizadas de 1,3% y 1,2%, respectivamente. «Pese a estas marcadas caídas trimestrales, el efecto arrastre y los resultados de la primera mitad del año nos permiten estimar un aumento del 4% del producto para este año, mientras que para el 2023 el crecimiento tendería a ser más moderado», explicaron.

La consultora de Miguel Kiguel comentó que si bien el consumo privado terminó el segundo trimestre en buenos niveles, «con una inflación esperada superior al 6% mensual será difícil que este componente se mantenga en alza». La necesidad de achicar el gasto para cumplir la meta de un déficit primario de 2,5% del PBI este año no deja lugar a un impulso de la demanda por parte del Gobierno.

«Dadas las dificultades en el acceso de divisas, restricciones a las importaciones y la incertidumbre política presente, la inversión se verá desincentivada, con un comportamiento similar en el frente externo. En suma, proyectamos una desaceleración del nivel de actividad hacia el segundo semestre, con un crecimiento para 2022 en torno al 3,5% promedio, similar al arrastre que dejó el 2021″, consideró LCG.

La merma en la actividad traerá un alivio al BCRA por el lado de las importaciones, aunque no será tan significativo. Mientras, Massa recibirá esta semana propuestas de las cámaras empresarias para avanzar en un dólar diferenciado de cara al Mundial de Qatar y la temporada de verano, cuando se espera una importante sangría de divisas por consumos con tarjeta en el exterior.

Entrada anterior Actividad: se conoce el dato de julio y comenzaría a observarse un freno en la economía
Entrada siguiente El BCRA seguirá subiendo la tasa de interés