En diciembre, la Corte ordenó que el Consejo reordenara el equilibrio entre consejeros «técnicos» (jueces, abogados y académicos) y consejeros «políticos» (legisladores) en un lapso de cuatro meses.

El Consejo de la Magistratura se prepara para las elecciones que renovarán sus miembros técnicos luego de que la Corte Suprema llevara de 13 a 20 los integrantes, aumentando la complejidad política en el funcionamiento del órgano que elige y destituye a los jueces.

En diciembre pasado, la Corte ordenó que el Consejo reordenara el equilibrio entre consejeros «técnicos» (jueces, abogados y académicos) y consejeros «políticos» (legisladores) en un lapso de cuatro meses.

Con esta fecha de vencimiento, el Consejo de 13 miembros inició los procesos electorales para adecuarse al fallo y logró llevar su integración a 20 integrantes a fines de mayo, cuando juraron el senador Martín Doñate y la diputada Roxana Reyes.

Este nuevo pleno, con la presidencia del también titular de la Corte, Horacio Rosatti, intentó reactivar el organismo, apremiado por una vacancia en la Justicia que, en el distrito de Capital Federal, llega al 50 por ciento y en el resto de la Justicia nacional y federal ronda el 25 por ciento.

La pretendida reactivación chocó contra dificultades políticas, no muy distintas a las del Congreso, entre oficialismo y oposición y recién dos meses después de inaugurar la nueva composición lograron romper una racha de nueve meses sin elevar ternas al Poder Ejecutivo.

Así, en julio de este año, no sin esfuerzo lograron aprobar tres ternas para cubrir cargos de jueces federales en Tucumán, Santiago del Estero y Misiones.

Quedaron afuera, por falta de acuerdo, definiciones sobre puestos claves en el sistema de justicia, como el concurso para reemplazar a los jueces de traslado Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, de la Cámara Federal, o las vacantes en tres juzgados federales de primera instancia.

En este escenario, el Consejo debió volver a la modalidad electoral a principios de este mes, cuando por razones de plazos debió volver a convocar a las asociaciones de jueces y abogados para que vuelvan a celebrar elecciones de representantes, aún cuando habían celebrado elecciones unos pocos meses antes, en abril.

Tanto abogados como jueces deberán elegir cuatro representantes, dos de ellos mujeres de acuerdo a los compromisos del sistema judicial en materia de igualdad de género.

Entre los jueces, la lista Celeste que agrupa a los magistrados más cercanos al Gobierno volvió a elegir como cabeza de lista al camarista penal Alberto Lugones, último presidente del Consejo antes de que la Corte ordenara volver al esquema anterior con el titular del tribunal supremo, Horacio Rosatti, en la presidencia.

La candidatura de Lugones fue objetada por su contrincante de la lista «Compromiso Judicial», el camarista Comercial Eduardo Machín, en la convicción de que Lugones no podía presentarse a un nuevo período porque la reelección no está contemplada para los consejeros.

Lugones apeló su impugnación ante la jueza electoral María Servini, que terminó dándole la razón al considerar que, como se trata de un nuevo Consejo tras el cambio de composición ordenado por la Corte, se debe considerar como un primer período y no una reelección.

Machín prometió que apelará la decisión de Servini ante la Cámara Nacional Electoral, incluso deslizó que podría recurrir por per saltum a la Corte, ya que las elecciones son en dos semanas y su reclamo podría quedar abstracto.

Como tercera opción, entre la propuesta de Lugones y Machín, competirá la Lista Bordó -más cercana a la oposición-, llevando como cabeza de lista al juez de la poderosa Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña.

Entre los abogados, los aprestos para las elecciones del 18 de octubre próximo no fueron más sencillos; por el contrario, atravesaron una zona de turbulencia cuando Elisa Carrió, la líder de la Coalición Cívica, parte de Cambiemos, objetó aunque sin nombrarlo al actual consejero abogado, Carlos Matterson.

«La designación como integrante del Consejo de la Magistratura de una persona (Matterson) que representa los intereses y negocios de (Daniel) Angelici y el juego es una violación a la República y al modelo de justicia que se pretende llevar como bandera. Es imprescindible que recapaciten», dijo Carrió en su cuenta de Twitter.

Por los cuestionamientos de Carrió, la coalición opositora, en su expresión interna en las asociaciones de letrados, decidió bajar a Matterson y designar en su lugar a Alberto Maques, actual presidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad.

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