Ya se publicaron estimaciones de menor producción e ingreso de divisas por las exportaciones, a lo que se suma por estas horas una caída en los precios internacionales de los granos.. Enorme incertidumbre en los sectores afectados

Hay máxima alerta en el campo y el Gobierno porque se están combinando dos situaciones muy complejas: por un lado, la caída de precios internacionales ante el avance de la cosecha de soja en los Estados Unidos y el temor que hay en el mercado por una posible recesión económica, y por otro lado, el efecto de la sequía que se profundiza con el correr de los días en las principales zonas productivas de la Argentina. Por ambas situaciones, se proyecta una merma en la producción y en el ingreso de dólares por las exportaciones.

En relación a lo climático, se está atravesando por tercer año consecutivo una campaña agrícola con el efecto de La Niña, que genera lluvias por debajo de los promedios anuales. En diferentes regiones productivas prácticamente no llovió en los últimos 4 meses, y el panorama no es alentador para el último trimestre del presente año. A todo esto, en las últimas horas no hubo efecto de las precipitaciones que cayeron, ya que las mismas en el 30% del área núcleo superaron apenas los 5 milímetros.

Los efectos de la ausencia de lluvias, a lo que se suman cambios bruscos en las temperaturas, son cada vez más notorios y hay una situación compleja para los cultivos de invierno y el maíz. Al respecto, los técnicos de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (Red Gea) advirtieron que en la región núcleo ya se perdieron 130.000 hectáreas de trigo, que representan el 10% del área sembrada. Además, el relevamiento determinó que de las 1,2 millones de hectáreas sembradas con trigo que siguen hacia cosecha, un 34% está en mala condición, 46% regular18% bueno y 2% muy bueno.

La Red Gea publicó en su informe semanal la situación que se atraviesa en diferentes distritos que integran la Región Núcleo. Por ejemplo, desde Bigand sostienen que la situación del trigo “es muy mala”, con un 20% de pérdida de lotes. En San Gregorio, se perdió el 35% de los trigos, mientras que en Facundo Quiroga se perdió el 20% de la superficie. En el norte de región núcleo la situación mejora gracias a algunos milímetros extras que recibieron en El Trébol, pero incluso muy cerca de ese lugar, en Carlos Pellegrini advierten que tiene que llover más de 30 milímetros dentro del mes de octubre.Detalle de las precipitaciones acumuladas (Bolsa de Comercio de Rosario)Detalle de las precipitaciones acumuladas (Bolsa de Comercio de Rosario)

Mientras tanto, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que la semana pasada proyectó una caída de casi el 1% en la producción total de la presente campaña agrícola y de más de un 9% en los ingresos de divisas por las exportaciones, informó ayer que ya comenzó la cosecha de trigo en algunos lotes del norte del país, y que se complica el panorama en el sur y sudeste de la provincia de Buenos Aires, por la sequía. Al mencionar el territorio bonaerense, uno de los lugares más afectados por la falta de lluvias, es el norte provincial con casi 150 días de ausencia de lluvias. Para el trigo la entidad estima una cosecha de 17,5 millones de toneladas, casi 5 millones de toneladas menos que en la campaña pasada, y de 5 millones de toneladas para cebada, 400.000 toneladas de merma en comparación con la proyección que se presentó al inicio de la campaña.

Maíz

Por la sequía y la incertidumbre de los productores por el panorama político y económico de la Argentina, la actual campaña de maíz poner todas sus miradas en las siembras tardías. Para la Bolsa de Comercio de Rosario, más del 90% se sembraría de esa manera en la región núcleo. Por lo tanto, el ciclo de maíz 2022/23 tendría la menor siembra temprana de los últimos 10 años.

De acuerdo al detalle que presentó la BCR, actualmente hay sembradas en región núcleo 135.000 hectáreas con maíz temprano, que representa un 9% de la superficie total intencionada y en siete días solamente se avanzó un 4%. El avance provino principalmente del norte de región núcleo, donde los milímetros de agua adicional con el que cuentan esos perfiles hicieron posible la labor. Además, las lluvias que se registraron durante esta semana son muy inferiores a las necesarias para generar una implantación segura. Para los especialistas, la fecha límite de siembra es el 15 de octubre.

“La falta de agua está afectando hasta los establecimientos que cuentan con riego. El agua está muy baja en los pozos, y por la escasa cantidad, tenemos el problema de exceso de sales. Aparte, como es un riego complementario, no puede compensar hoy la enorme falta de agua que tenemos. También está el costo que hoy tiene su uso, ya que utilizan diésel”, comentaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

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