Esta semana trascendió la encuesta de un consultor nacional que se habría mandado a hacer por uno de los sectores de Juntos por el Cambio de Misiones, donde se vislumbra una permanente caída de ese sector político en las aspiraciones para la presidencia y para la gobernación de Misiones.

En los últimos tres años JxC solo ha mostrado peleas internas entre sus dirigentes que están pensando cómo hacer para volver al poder sin brindar ningún tipo de solución a los problemas del país y de la provincia. Sus únicas acciones son poner fotos en las redes sociales y dar discursos. La gente percibe que no tienen nada para ofrecer, no tienen proyecto de gobierno, no trabajan unidos y solo buscan llegar al poder atizando el fuego de la crisis económica nacional.

La visita de Rodríguez Larreta, el pasado viernes, dejó en evidencia que la gente le da la espalda a ese espacio y principalmente al centralismo porteño. Los organizadores no realizaron un acto porque no tienen convocatoria. El misionero no quiere más porteños como presidentes, porque no conocen el interior y solo vienen con lindos discursos y desaparecen después de la campaña. No brindan ninguna solución, como ya pasó con el presidente anterior.

En la misma consulta, cualquiera de los tres eventuales candidatos a gobernador de la Renovación triplica en votos a los candidatos de JxC. Arjol, Puerta, Pianesi o Goerling no están cerca de la gente. La proporción es literalmente tres a uno. Cualquiera de los renovadores supera los 60 puntos y por Cambiemos ninguno llega a 20. El misionero se da cuenta quién estuvo en la crisis acompañando y quién se ausentó. Se acuerda quién trabajó codo a codo en plena pandemia y quién no.

Para presidente la sorpresa fue que en Misiones el más preferido sigue siendo Javier Milei, lo cual demuestra el cansancio de los habitantes con los dos frentes nacionales que se vienen alternando la presidencia. La gente prefiere una opción nueva y Milei está recogiendo esa preferencia entre los sectores juveniles, profesionales y trabajadores. Se abre una incógnita de cara a las presidenciales de 2023 porque, si en otras provincias la tendencia es igual, por primera vez podría gobernar una fuerza que no incluya al peronismo ni al radicalismo. Una opción nueva después de muchas décadas.

Los niveles de intención de voto del Frente Renovador crecen todavía más en Posadas y Oberá, donde las gestiones municipales van a paso firme directo a una reelección debido a las transformaciones que se están generando con amplia aceptación de los vecinos.

En ese sentido, la semana fue otra gran oportunidad para el misionero de contemplar la insistencia y la astucia de su gobierno, que teniendo un bloque muy pequeño de diputados nacionales, logró influir con argumentos sólidos y contundentes a favor de la creación de una zona aduanera especial, de la continuidad de la obra del gasoducto y logró la incorporación de un paquete de 230 obras por 30 mil millones de pesos en el presupuesto nacional del año 2023.

El respeto político que se ganó Misiones en los últimos años, pero principalmente por su manejo responsable y profesional de la pandemia, ahora hace que todos pongan doble atención a los pedidos de la provincia. Así fue que la mayoría de los diputados del país acompañaron los pedidos del misionerismo.

Y el gobierno provincial cumplió su palabra con los misioneros actuando con perseverancia y en soledad, porque no tuvo acompañamiento del kirchnerismo ni de Juntos por el Cambio. No colaboraron. Al contrario, hubo algunos que salieron a mentir que hicieron las gestiones cuando el millón y medio de misioneros vio que solamente los diputados renovadores y el gobernador estuvieron durante semanas haciendo reuniones y llevando los informes técnicos para lograr que todos esos artículos aparezcan en el proyecto de ley. Hay fotos a montones de las reuniones de Herrere Ahuad, Diego Sartori y Adolfo Safrán con Sergio Massa y otros funcionarios nacionales. Ninguna reunión tuvo presente a los de Cambiemos. Ni siquiera firmaron el dictamen.

La renovación funciona en conjunto. Los diputados nacionales y el Poder Ejecutivo tuvieron la permanente colaboración del presidente de la Legislatura. Solo de esta manera, con visión de provincia y con objetivos claros, pero además trabajando juntos, se pueden lograr resultados positivos.

En la vereda de enfrente, tanto Juntos por el Cambio como el Frente de Todos, son un conjunto de individualidades que no pueden mostrar nada que hayan hecho a favor de misiones, más que conferencias de prensa y fotos en redes sociales.

Desde la Legislatura hay una clara participación en la construcción del modelo de provincia, a través de las leyes sancionadas, y en la orientación política del Frente Renovador. En la sesión del pasado jueves se completaron 119 leyes sancionadas en el año lo cual refleja un nivel de productividad y calidad legislativa inédito. Todas leyes positivas que colaboran con la gestión y generan nuevos derechos para los misioneros, además de manejarse en un contexto de convivencia política, concordia y trabajo conjunto.

Desde las diferentes facultades de derecho elogian permanentemente el nivel de las leyes así como la consolidación normativa del digesto, que le da categoría de alta calidad legislativa.

 El mes de octubre cierra como un mes de claro protagonismo juvenil en Misiones, con festejos y actividades que realzan la alegría de la juventud. La gestión de la renovación puso a los jóvenes como protagonistas de la agenda, con espectáculos y eventos como el del viernes en la costanera. Misiones se convirtió en una provincia vibrante gracias a los jóvenes y su participación. Pero todo está relacionado con todo y esa vibración no sería igual sin la permanente colaboración del gobierno en su mirada brindando la inclusión, la participación y la voz de los jóvenes.

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