Con el Banco Central y otros organismos operando en bonos, el dólar MEP y el contado con liquidación se mantuvieron firmes

El dólar libre sigue su escalada y los dólares alternativos acompañaron porque esta vez las intervenciones oficiales fracasaron. Hay una dolarización lanzada que va a costar detener porque es habitual en la última parte de diciembre.

Esta suba solía frenarse ante la aparición de los dólares de la nueva cosecha. Pero esta vez la sequía puede repetir la experiencia de Mauricio Macri a principios de 2018 cuando la ausencia de USD 8.000 millones que proveía la exportación faltaron en el mercado. Aunque hay una diferencia. Hoy hay cepo; en 2018 la cotización era libre.

De todas maneras, el dólar “blue” que subió $10 a $356, para estar a tono con la inflación, debería cotizar a $390 o sea crecer 16% más, algo que parece posible si sigue creciendo a este ritmo, según los cálculos del analista financiero y experto en agronegocios, Salvador Vitelli.

El Gobierno colocó la zanahoria para la suba. Le quitó la oferta del turismo receptivo al facilitarles el pago con tarjeta a la cotización del MEP, pero aumentó la demanda de los que viajan al exterior porque tienen un dólar a $356 que compite contra $366 del dólar tarjeta.

Los dólares alternativos tuvieron alzas a pesar de la presión que les impone el BCRA. El valor de cierre, nunca se corresponde con la realidad del día. El precio cotidiano es el que toman las empresas; no el que fija el Banco Central en los últimos minutos.

En realidad, se está utilizando el dinero de los jubilados para vender los bonos AL30 y GD30 que se utilizan para negociar este tipo de cambio.

Ayer comenzaron la rueda con otra estrategia. “Quisieron marcar territorio interviniendo con una masa de $4.000 millones en el GD30 en la primera hora y media de la rueda”, señaló el trader Esteban Monte. “En el post cierre, el título quedó en llamas”. Al subir el precio en pesos y bajar la paridad en dólares, el valor de la divisa sube considerablemente.

Lo cierto es que el MEP aumentó nada menos que $7,65 (+2,4%) a $335,37, mientras y el contado con liquidación avanzó $2,64 (+0,8%) a $337,49. La diferencia entre ambos dólares es mínima y achata el precio del cable, el costo de girar dinero al exterior. La situación indica que el contado con liquidación en estos días va a tener un alza importante para poner al mercado en orden.

“Veníamos con fuertes rondas de intervención. Hoy llamó la atención que no pudieron frenarlos. Hoy el GD30 en pesos subió en la última parte de la rueda lo que no sucedió con el GD30D (en dólares) donde hubo una orden importante privada que marcó un 0,8% abajo. Es decir, el mercado privado corrió al Central”, señaló Vitelli.

El dólar mayorista, a su vez subió 32 centavos a $176,06. En su informe diario, Andrés Reschini señala que “el tipo de cambio se movió a 5,73% mensual. Es la segunda rueda que acelera, pero aún sigue bajando el promedio del mes que, a 3 ruedas del cierre del año, es de 5,87%, bien por debajo de 6,6% de noviembre”.

El informe señala que en el mes el MEP subió 6,1%; el contado con liquidación, 4,4% y el “blue” 13,4% y que la curva de los dólares futuro exhibe alzas por cuarta rueda consecutiva: “El mercado comienza a preguntarse qué pasará en enero sin el dólar soja y frente a la sequía. Este escenario de suba de los tipos de cambio alternativos presionando la brecha cambiaria y el dólar oficial ralentizando podría generar más presiones inflacionarias y atraso cambiario que no ayuda a recomponer reservas lo que genera muchas dudas de cara al 2023 con problemas sin resolver y campaña electoral”.

Ayer por los exportadores liquidaron USD 222,66 millones de los cuales el Banco Central retuvo 124 millones que contribuyeron a que las reservas suban 109 millones a USD 43.651 millones. Pero este monto es una ilusión de corto plazo, porque entre enero y marzo habrá que devolverle al FMI USD 6.375 millones lo que dejará a las reservas en USD 37 mil millones con la desventaja de que deberá lidiar con la falta de dólares que deja la sequía y otros pagos que debe hacer a organismos multilaterales.

Ayer la soja “estaba USD 11 arriba en el mercado internacional, pero luego se desinfló y el precio de $100 mil por tonelada duró poco ante la enorme oferta y retrocedió a $95.000. De todas maneras, el salto comprador acerca al Gobierno a la meta”, señaló Vitelli.

En el mercado interno, la disputa por la coparticipación con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, está derrumbando a los bonos en pesos porque tienen legislación local y el desacato del Gobierno a la resolución de la Corte Suprema agrega inseguridad jurídica a estos títulos.

Con los bonos bajo ley extranjera esto no sucede, por eso el riesgo país bajó 29 unidades (-1,3%) a 2.154 puntos básicos. Esta caída del riesgo, tiene un pequeño artilugio porque no computa la suba de bonos del día anterior que fue feriado en Estados Unidos. Si la película estuviera completa se vería que el riesgo país bajó el lunes y subió ayer.

Quien no la está pasando bien, y es un dato para tener en cuenta, es Brasil, el principal socio comercial de la Argentina. El informe del Banco de Inversión BTG elevó la proyección de las tasas de interés de referencia en 2023 y pronosticó un dólar por encima de los 6 reales (ayer cerró a 5,29 reales con una devaluación de 1,43%). El EWZ, el indicador de Brasil, cayó 3,3%.

Las acciones, que tuvieron un comienzo con dudas, se fortalecieron a lo largo de la rueda. El monto de negocios fue importante: $3.450 millones y el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, subió 1,59% en pesos y 0,8% en dólares. Las acciones relacionadas con el sector agropecuario fueron las de mejor comportamiento con alzas de hasta 7,80%.

Los ADRs -certificado de tenencias de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- tuvieron una buena rueda donde lo mejor pasó por Transportadora Gas del Sur con 6,50%, Telecom con 6,5% y Cresud con 6,1%.

Para hoy se aguarda la licitación de Bonos del Tesoro donde la meta a alcanzar es moderada, $70 mil millones, pero la realidad indica que deberá superar largamente ese monto para tener resto para hacer frente a los vencimiento de los próximos meses que son extremadamente elevados.

Los antecedentes no ayudan. La licitación anterior tuvo 90% de participación de entidades bancarias estatales y del Banco Central de manera secundaria comprando bonos en los días previos.

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