Una estimación anticipada sobre la actividad fabril prevé que en noviembre hubo una mejora tras la caída de 1,1% que mostró el Indec en el décimo mes del 2022

El Gobierno avizora una recuperación de la industria luego del traspié que registró en octubre, y prevé que la actividad fabril finalice el año en terreno positivo. En el sector son cautos sobre la tendencia de la última parte del 2022 que, aseguran, estará marcado por la urgencia en el abastecimiento de divisas para la producción.

En octubre, los datos de Indec reflejaron que la industria manufacturera había tenido un retroceso de 1,1% en la medición contra el mes anterior. En los meses anteriores los números no eran demasiado alentadores para el sector ya que venía de una caída de 0,8% en julio y muy leves recuperaciones de 0,3% y 0,1% en agosto y septiembre, respectivamente.

Para noviembre, tras el freno de octubre, ahora el equipo económico aguarda una nueva mejora que deje perfilado a la actividad fabril de manera favorable para la recta final del 2022. Un informe del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), que depende de la Secretaría de Industria, mostró cuál es la proyección -preliminar en base a datos de consumo eléctrico mayorista- de producción industrial manufacturero para el anteúltimo mes del año.

“El índice adelantado de actividad industrial elaborado por el CEP-XXI (que toma el consumo de energía sobre la base de Cammesa) revirtió la caída mensual registrada en octubre y creció 1,2% intermensual en noviembre. Frente a noviembre de 2021, creció 1,9% y respecto al mismo mes de 2019, 17%. De esta manera, acumuló un crecimiento para enero-noviembre de 5,3% versus 2021 y de 12% versus 2019″, mencionó el reporte, dado a conocer recientemente. Más allá del número negativo de septiembre (-1,1% según Indec), para el Gobierno “la industria continúa operando en los mayores niveles desde 2017″.La industria termina el año con una desaceleración pero en terreno positivo en términos anuales. EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
La industria termina el año con una desaceleración pero en terreno positivo en términos anuales. EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo

En octubre se habían encendido algunas alarmas por el retroceso de la actividad fabril, algo que también recogió como conclusión un informe de la Unión Industrial Argentina. En paralelo, el Indec también había remarcado que la capacidad instalada de la industria había tenido ese mes una caída hasta 66,7% respecto al pico del año que tuvo lugar en agosto, con 69,6 por ciento.

Los rubros con plantas con mayor proporción de máquinas en funcionamiento son las Industrias metálicas básicas (89,6%), Minerales no metálicos (79,8%) y Papel y cartón (75,2 por ciento). En el extremo opuesto se ubicaron Textiles (53%), metalmecánica excepto automotores (54,8%) y Edición e impresión (56,2 por ciento).

Para la UIA, por su lado, “en octubre la actividad industrial registró una suba de 6,1% interanual. En tanto, registró una caída de 0,9% mensual respecto del mes de septiembre (sin estacionalidad), siendo la cuarta caída mensual consecutiva. En los primeros 10 meses del año, la actividad industrial acumula una suba de 7,8%”, recopiló.

En ese sentido, planteó además que “los datos disponibles de noviembre muestran una situación dispar. Si bien algunos indicadores de producción siguen mostrando subas interanuales, como es el caso de la industria automotriz, se observan caídas en sectores proveedores de insumos de la construcción”, mencionó la principal central fabril. Además, con una medición hecha -al igual que el CEP XXI- en base a consumo eléctrico, la UIA estimó que “la demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales registró una caída de 1,8% interanual”.

Por último, la entidad aseguró que para el último tramo del año y el primero de 2023 habrá elementos de la macroeconomía que marcarán el pulso de la actividad sectorial. “Con estos datos, el año se encamina a cerrar con un panorama desafiante en materia de actividad. La industria se enfrenta a una situación de escasez de algunos insumos críticos en un contexto de faltante de divisas”, apuntó la UIA.Para la UIA las importaciones, la inflación y las tasas de interés marcarán el pulso de la actividad fabril. (Fotos: Charly Diaz Azcue / Comunicación Senado).-Para la UIA las importaciones, la inflación y las tasas de interés marcarán el pulso de la actividad fabril. (Fotos: Charly Diaz Azcue / Comunicación Senado).-

“A pesar de las últimas modificaciones en los sistemas de monitoreo de las importaciones, las empresas industriales reportan serias dificultades en el funcionamiento de dichos mecanismos, lo que está teniendo un impacto sobre la producción. Otra de las variables a tener en consideración es la inflación y la suba en los costos de producción. Si bien se observó una desaceleración en el dato de inflación del mes de noviembre (4,9% vs 6,3% en octubre), los niveles continúan muy elevados”, planteó el informe.

“Todo este panorama generó menores expectativas de crecimiento para la economía argentina durante el próximo año. La evolución del contexto macroeconómico y las restricciones al abastecimiento de insumos serán elementos centrales a tener en consideración para los próximos meses, ya que serán determinantes para el devenir de la actividad industrial”, concluyó el informe fabril.

“Hay señales que cierto enfriamiento. Si esto es de carácter permanente, se irá viendo, pero el dato está y era previsible porque se disparó la inflación y eso es malo para la programación de la producción, eso requiere una tasa de interés más elevada y eso genera restricciones”, dijo el presidente de la Unión Industrial Daniel Funes de Rioja.

“Si le sumamos los insumos importados que hace meses que venimos con problemas, más allá de que establecimos mecanismos con el Gobierno para no parar la producción, hay ahogos en ciertos casos, los tiempos para los proveedores al no estar asegurado el pago inmediato, esto también perjudica el ciclo”, aseguró en declaraciones a FM Milenium.

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