Precipitó un 6% por debajo de lo habitual, cuando el año pasado se cerró falta del 26%. Pese a las lluvias de marzo-abril, en los últimos meses hubo notable merma

Misiones experimentó a lo largo del año diferentes récords en materia meteorológica. Por un lado, en enero se alcanzó una máxima histórica de 42,5 grados. Por otro, abundantes precipitaciones entre marzo y abril que superaron ampliamente los promedios habituales para estos meses. Después de las lluvias en exceso, el déficit de lluvias volvió a sentirse. Y más cerca del fin del 2022, puntualmente en noviembre, con un frío inédito en 60 años, con temperaturas cercanas a los 5 grados y heladas tardías. Y diciembre arrancó con altas temperaturas, rozando los 40 grados, valores que no se registraban desde hace tres décadas.

A modo de síntesis, un año de vaivenes, en el que hubo calor, frío, muchas lluvias y precipitaciones escasas. Y se sumaron temporales violentos, como la fuerte granizada que días atrás azotó a El Soberbio y San Vicente. Un panorama distinto al registrado en 2021, cuando primó la sequía y las abundantes temperaturas.

“Fue un año de mucha variabilidad en temperaturas y en los fenómenos climáticos”, sostuvo José Olinuk, agrometeorólogo de la estación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) Cerro Azul, al resumir el comportamiento meteorológico que registró Misiones en el año que ya se va. Pese a la variabilidad, a la que atribuyó como un efecto del cambio climático, el resumen es dentro de todo positivo pese a que este año nuevamente la región se vio influenciada por los efectos de La Niña, que trajo déficit de lluvias, aunque no fue con la misma magnitud que se registró el año pasado. De 1.867 milímetros que es el promedio anual, hasta ayer cayeron 1.761 milímetros aproximadamente, lo que representa 106 milímetros debajo de lo esperado y representó un déficit del 6%. En el 2021, la merma fue aún mayor, del 26%, cuando precipitaron 1.374 milímetros.

“El clima en el mundo está cambiante y de esta manera se notan los efectos. En Misiones, terminamos el año con deficiencia, pero no como el año pasado. Este año fue mucho mejor pero tampoco podemos decir que la situación fue óptima”, indicó en diálogo

Un año de vaivenes

A modo de balance, Olinuk recordó cómo fue el comportamiento meteorológico a lo largo del año. “De enero y febrero podemos recordar que veníamos de una sequía récord que ya arrancó en diciembre de 2021 y también se registró hasta 42,5 grados de temperatura, números que no había registrado desde 1960”, indicó.

Luego, acotó que “luego, en marzo, hubo un cambio impresionante, con récords de lluvias para un marzo, de 359,7 milímetros en un mes, una misma tendencia  que se mantuvo en abril y en mayo. Fueron tres meses de lluvias muy superiores a los promedios y en ese momento, los arroyos se recuperaron, mientras que los cultivos no todos porque algunos se perdieron y quedaron en mal estado por la sequía precedente”.

“Desde junio hasta la fecha todos los meses llovió menos del promedio de cada mes y repercutió lentamente. Así, se volvió a sentir la falta de agua, las napas fueron secándose y las vertientes también. Fue importante porque los últimos meses son los más lluviosos y ahora la situación es más crítica porque faltan lluvias y las temperaturas son más altas”, precisó.

Si bien fue un año mejor en cuanto a la cantidad de precipitaciones “no podemos decir que la situación es óptima porque en octubre llovió bien pero las temperaturas fueron bajas y eso impactó en los cultivos anuales que no se desarrollaron y en algunos casos el crecimiento de las plantaciones fueron lentas, como ocurrió con el zapallo, porque el clima estaba frío. Después, en los primeros días de noviembre, registramos nada más ni nada menos que 5,9 grados en Cerro Azul, con valor de 2,6 grados en zonas más alejadas y con reporte de heladas, un frío que impactó de lleno a la brotación de té y como mínimo provocó la pérdida de cosechas”, rememoró el agrometeorólogo del Inta.

En materia de lluvias

La Niña continúa impactando. Sin embargo, la situación en Misiones fue distinta frente a otros distritos. El año termina con 1.761,5 milímetros (mm) aproximadamente, de 1.867 previstos en el año. Es decir, un déficit del 6%.

En el detalle por cada mes, en enero precipitaron 112,7 milímetros cuando el promedio es de 180,4. En febrero, se redujo a 80,9 milímetros cuando se prevé 170,3 milímetros.

Ya en marzo, hubo un notable exceso en las lluvias cuando lo esperado es 165 milímetros y en ese entonces cayeron 359,7 mm. Abril mantuvo la tendencia, con 320 milímetros de lluvias y el promedio es de 189,1. Mayo, en tanto, se registraron precipitaciones de 184,7 mm cuando lo habitual es de 167,3.

En junio ya comenzó a sentirse el déficit, aunque levemente, ya que cayeron 131,8 mm y lo esperado es 140,6 mm. En julio la diferencia fue aún mayor: 43,4 mm en el mes cuando el promedio es de 117,1 mm. En agosto, cayó 89,4 mm (el promedio es de 114,9 mm). Y en septiembre, fue de 61,2 mm y al mes debe precipitar 150,4 milímetros.

Octubre fue un mes de abundantes lluvias pero no fueron lo suficiente para alcanzar los valores del mes, de 228,1 milímetros y este año llovió 198,1 mm. Noviembre también fue otro mes de menos lluvias: 109,6 mm (lo esperado, 171,7). Y diciembre termina con 70 mm, y el promedio es de 188,8 mm.

En cifras

1.761

La cantidad de precipitaciones registradas durante el 2022, cuando el promedio de milímetros habituales para un año normal es de 1.867

359,7

Los milímetros que hubo en marzo, que fue el mes más lluvioso de todo el 2022. Allí se notó el exceso hídrico que permitió recuperar arroyos.

5,9°

Noviembre fue récord. Un frío inédito afectó a Misiones, con temperaturas características de invierno y en algunas zonas hasta hubo heladas.

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