Se puso finalmente en marcha la “reforma agraria” del gobierno de Alberto Fernández. Todos estos meses el Presidente ha venido diciendo que a él, más que expropiar tierras o fomentar ocupaciones ilegales, le gustaría afectar las tierras fiscales ociosas a proyectos productivos. Es lo que sucedió por primera vez este lunes: la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) cedió un inmueble a la Secretaría de Agricultura Familiar en la localidad jujeña de Perico.

El predio en cuestión, en realidad, no es muy grande: está identificado catastralmente como Partido B – Circunscripción 2 – Sección 3 – Parcela 555, y tiene una superficie de 40.000,52 m2. Está ubicado lindero al aeropuerto de Jujuy, junto a la autopista que va a Salta y a la altura del acceso a la ciudad de Perico. Pertenecía, hasta ahora, a la Fuerza Aérea.

La Resolución 1/2022 de la AABE, que cede ese terreno, se inició a partir de un pedido de la Dirección de Arraigo Rural y Tierras Agropecuarias del Ministerio de Agricultura argumentando que el mismo “se destinará al desarrollo de proyectos de uso agropecuario con la asistencia de la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena” de dicha cartera. Allí se habían venido tratando de impulsar diferentes alternativas semejantes, pero con poco éxito hasta ahora. La más avanzada, en el partido bonaerense de Mercedes, finalmente se frustró porque el Estado se negó a ceder las tierras.

La Secretaría de Agricultura Familiar, a cargo del militante del Movimiento Evita Miguel Gómez, informa poco y nada en su página web institucional respecto del estado de este tipo de proyectos o para qué piensa utilizar las tierras cedidas. La Dirección de Tierras Agropecuarias solo informa que sus acciones apuntan a “facilitar las condiciones para el arraigo rural, asistiendo a las áreas del estado nacional, provincial y local, y al Registro Nacional de Tierras Rurales”.

La zona de Perico tiene un alto componente de pequeños productores, que usualmente se dedican al tabaco y la horticultura. Las tierras linderas al aeropuerto siempre han sufrido tomas, pero usualmente por parte de familias que se distribuyen los lotes para hacer finalmente viviendas. En este caso, según dice la AABE, se trata de “una fracción de terreno en gran parte desocupada y en desuso y otro sector con sembradíos sin poder verificarse algún ocupante”.

En este estado de cosas, el 15 de septiembre pasado la Dirección de Inmuebles informó que el terreno “se encuentra en condiciones de ser desafectado por resultar innecesario para las competencias, misiones y funciones de la repartición”, es decir de la Fuerza Aérea. La AABE explica en la resolución que el Estado “considerará inmuebles pasibles de ser desafectados por presentar falta de afectación específica, uso indebido, subutilización o estado de innecesaridad”.

De allí esta cesión, que es la primera en el sentido de la política pública que ha expresado públicamente muchas veces el presidente Fernández, y que llevó incluso al gobierno a crear un gabinete de tierras en 2020. Ese cuerpo multi-ministerial tenía como función esencial la creación de un Banco de Tierras fiscales que podrían seguir el mismo camino que este lote de Perico. Pero hasta ahora no se conocen demasiados avances concretos.

Esta cesión de terrenos en Perico (son apenas 4 hectáreas que difícilmente puedan albergar una familia de campesinos) “se enmarca en la decisión del Poder Ejecutivo de hacer prevalecer el proceso de preservación del patrimonio inmobiliario estatal y la racionalización del espacio físico del mismo, con vista a su mejor aprovechamiento y utilización, destinando la afectación de los bienes inmuebles estatales a la planificación, desarrollo y ejecución de políticas públicas”, explicó la norma.

Curiosamente a pocos kilómetros de allí la provincia de Jujuy es dueña de una finca de mucho mayores dimensiones que solía ser arrendada a pequeños productores, pero que ahora se dedica a un proyecto del propio gobierno jujeño en conjunto con una compañía estadounidense: se trata de la Finca El Pongo, donde la gestión de Gerardo Morales está llevando a cabo un emprendimiento para producir cannabis medicinal a gran escala.

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