Consumidores mostraron su enojo y hablaron del impacto que genera al bolsillo del trabajador. Describieron cómo cargarán sus tanques de ahora en más.

El Gobierno nacional autorizó el miércoles la primera suba de combustibles en lo que va de 2022 lo que despertó críticas contra el presidente Alberto Fernández por la “desmedida y sorpresiva” medida. Tanto en las redes sociales como en las calles, la población se mostró enojada por el aumento de precios de surtidor, un 9% en las provincias centrales, pero que en la tierra colorada duplicó el promedio nacional.

En un contexto de subas de precios de la canasta y los servicios básicos, el nuevo valor de los combustibles “marcará otra disparada inflacionaria”, fue la opinión generalizada de los vecinos que hablaron.

“Increíble la medida e imposible de tomarla bien. Viene en un momento en el que ya se aplicaron aumentos en los servicios y lo único que va a resultar de esto es que todo se va a encarecer de nuevoNo nos dan respiro a los consumidores y eso que recién arrancamos el año. Es imposible pensar de modo optimista”, dijo Luciano Paredes mientras se surtía en una estación de la avenida Tacuarí. Ante este incremento, los conductores contaron a este Diario que se ajustan para cargar lo justo y necesario.

“Solía cargar diariamente $1.000 para ir del centro a Villa Cabello y me duraba a lo sumo un día y medio. Hace poco tomé la decisión de comprarme un monopatín eléctrico para ahorrar el gasto de combustible porque el sueldo no me alcanzaría para andar en auto todos los días”, contó Lucas Nuñez otro consumidor en la fila.

De acuerdo a las opiniones de los vecinos, muchos se enteraron de la suba al llegar a la estación, porque la medida se tomó sin aviso previo.

“Me encontré con los valores retocados cuando vine a cargar, no lo podía creer. Con $300 solía llenar el tanque de mi moto para moverme algunos días. Pero ahora subió $13 la nafta súper, con este panorama iré cargando cuando pueda y lo que pueda. De $96 se fue a $109 y es una cifra imposible de cubrir”, expuso otro cliente.

“Impacta demasiado y mucho más en el bolsillo del que tiene auto y ni hablar de un vehículo grande. Se va todo el sueldo en nafta”, opinó Mario Britez.

Fabio Romero, quien esperaba para cargar combustible en la estación de López y Planes, describió que “fue una sorpresa demasiado desagradable. Es prácticamente inaccesible andar en el vehículo propio”.

Termómetro

“Desagradable”. “Un disparate”. “No se aguanta más”, fueron algunas de las frases más repetidas en los comentarios de los consumidores que brindaron su opinión ante el incremento de los valores de referencia de la petrolera YPF.

“A partir del aumento del combustible sube todo lo demás y ahora el único futuro cercano que vislumbramos es que todo va a seguir ese ritmo”, fueron las palabras de Cristina Rindis, una cliente que estaba cargando combustible en su vehículo.

Agregó que “la inflación actual ya es imparable y lo único que está estancado son los sueldos. Lastimosamente vamos a tener que ajustarnos, no sabemos hasta cuándo podamos resistir. Fue un aumento muy grande y pronto vamos a sentir su efecto multiplicador para toda la economía”.

Por otro lado, entre los consultados, hubo una minoría que aceptó la decisión de incrementar los precios como “razonable ante la fuerte inflación actual”.

“La inflación no acompañaba a las surtidoras que desde mayo del año pasado no remarcaban. Era esperable y que se veía venir porque no se podía atajar más. Igual se seguirá cargando porque hay que seguir”, señaló Fernando Morales.
En este país ya se toma como normal que se implementen aumentos que no acompañan el bolsillo de los trabajadores. Este es otro mal trago que se veía venir porque siempre hay aumentos y generalmente te toman de sorpresa”, afirmó Marcos Duarte que estaba en una estación en cercanías del barrio Itaembé Miní.

Redes sociales

También se viralizó en las redes sociales el enojo de los consumidores por el aumento del combustible. A través de las cuentas de Facebook y Twitter los usuarios rechazaron y cuestionaron la pronta repercusión en la economía.

“Estamos en una etapa de aumento sostenido de precios: luz, agua, alquileres, comida y ahora combustibles. ¿Hasta cuándo señor presidente?”, se preguntó Matías Orellano un usuario de la red social.

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