Las organizaciones territoriales de izquierda volvieron a reclamar la entrega de alimentos en una masiva movilización con eje en la comida para los comedores populares y la reapertura de los planes Potenciar Trabajo. «No se puede dar de comer lo mismo todos los días: carne y pollo no llegan a todos lados», dijeron. Tras los sucesivos desencuentros con el ministro, los movimientos decidieron esperar una semana antes de profundizar el plan de lucha «contra el hambre y el ajuste».   

Tras el fracaso de la reunión entre el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y los referentes de Unidad Piquetera, las organizaciones sociales que convocaron hoy a una nueva marcha para reclamar la entrega de alimentos a los comedores populares y la reapertura de los planes Potenciar Trabajo decidieron extender la protesta frente al ministerio hasta las 20 horas, luego de una permanencia que duró casi toda la jornada.

«Todas las cuestiones que son parte de las demandas y están en debate, evidentemente todavía no tienen respuesta», dijo Silvia Saravia de Barrios de Pie, al final de la jornada. «Por eso creemos que dilataron la reunión del miércoles, hoy tampoco plantearon una reunión, la tiran para la semana que viene, veremos. Veremos qué sucede la semana que viene».

Hubo una sucesión de desencuentros que frustraron a lo largo de esta semana un mano a mano entre Zabaleta y las organizaciones territoriales de izquierda para intentar buscar solución a sus demandas. Una reunión prevista para el miércoles fue cancelada porque el ministro viajó a Paraguay para participar de un encuentro con sus pares de los países miembros del Mercosur y se ofreció a los dirigentes piqueteros realizar el encuentro en el día de hoy, pero tampoco se concretó porque Zabaleta ratificó su postura de no continuar las conversaciones en medio de las medidas de protesta.

Los dirigentes de Unidad Piquetera fueron finalmente recibidos por el subsecretario de Inclusión Socioproductiva y Desarrollo Local, Pablo Pais, quien les comunicó la decisión del ministro y propuso un encuentro para el próximo miércoles, aunque desde las organizaciones sociales sostienen que la propuesta “no está confirmada”. Motivo por el cual los dirigentes de Unidad Piquetera evaluaban esta noche tarde-noche la posibilidad de endurecer el plan de lucha que votaron 1.200 delegados de todo el país en una asamblea el lunes pasado frente al Obelisco porteño.

Sémola, polenta y turrones

“El gobierno incumplió durante los últimos seis meses con la atención a los comedores populares y no ha querido abrir ninguna negociación al respecto. Tiene cerrados los programas sociales a pesar de que hay mucha gente que lo sigue necesitando. El ministro Juan Zabaleta muestra maquinaria para los emprendimientos productivos en los programas de tevé, pero la maquinaria no resuelve los problemas de trabajo. Entonces no hay negociación porque hay una tozudez del ministro en ajustar el área de Desarrollo Social, cumpliendo con lo que le señala el FMI”, señaló Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, sobre los motivos de la protesta.

La permanencia frente al ministerio fue anunciada el martes, luego de que el ministro de Desarrollo Social suspendió una reunión prevista para el día siguiente con los dirigentes piqueteros, aduciendo estar fuera del país. Este jueves ya estaba de regreso de su viaje a Paraguay, pero ante el anuncio de la nueva marcha planteó que no negociaría con movilizaciones en la calle.

Consultados, fuentes de Desarrollo Social aseguraron que el ministerio viene manteniendo reuniones con la Unidad Piquetera. Reconocieron que hubo problemas con la llegada de los alimentos a los barrios, pero aseguraron que lo están solucionando con transferencias de fondos a los comedores que se quedaron sin insumos. Sobre el pedido de planes sociales, dicen que van a entregar a las organizaciones máquinas y herramientas destinadas a armar emprendimientos productivos, pero no otorgarán nuevos planes.

Los referentes de las organizaciones desmienten prácticamente todo. Aunque dan a entender que tuvieron un poco más de alimentos, plantean que no les mandaron lo acordado en las conversaciones. «De los kilos que enviaron a nuestros comedores, la mitad fue sémola, polenta y turrones«, dijo Gisela Lazcano del Frente de Organizaciones en Lucha. Agregó que el FOL firmó convenios para recibir máquinas e insumos para hacer emprendimientos, pero que «hace siete meses estamos esperando que lleguen, con los compañeros organizados esperando empezar las actividades».

El acento de la jornada estuvo puesto en el acceso a la comida. Silvia Saravia planteó que las organizaciones que participaron de la manifestación necesitan “que la asistencia sea más efectiva, porque a los comedores y merenderos no llegan todos los alimentos necesarios. En esta última entrega llegó un poquito más, mandaron nueve productos: fideos, polenta, un poco de arroz, dulce de membrillo y batata, arvejas partidas y garbanzos. Pero no se puede dar de comer lo mismo todos los díasCarne y pollo no llega a todos lados, por ejemplo a nuestros comedores no nos llega, aunque sabemos que otros, que tienen alguna relación privilegiada, sí. Tampoco mandan aceite. La gente se junta para cocinar porque así es más barato y se las arregla como puede para completar la olla”.

En la manifestación participaron, junto al Polo Obrero y Barrios de Pie, el Frente de Organizaciones en Lucha, el Frente Popular Darío Santillán, los Movimientos Teresa Rodríguez en sus tres líneas, el MST Teresa Vive y otras agrupaciones barriales.

El plan de lucha fue iniciado luego del acuerdo con el FMI. La concentración de ayer en frente a Desarrollo Social fue acompañada con marchas y ollas populares en el interior del país, que se realizaron con la consigna «contra el hambre y el ajuste – por trabajo genuino».

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