uan Grabois, Hugo Yasky, Pablo Moyano y la CTA Autónoma anunciaron un plan de lucha contra las medidas ortodoxas y diversos reclamos salariales.

Los secretarios generales de la CTA Autonoma, Pablo Micheli, CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky y el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano. NA

Las señales pro mercado que brindó en conferencia de prensa el viernes pasado la flamante ministra de Economía, Silvina Batakis, para frenar la corrida cambiaria generaron malestar y desánimo en las organizaciones populares del Frente de Todos, y varias de ellas se declararon en estado de alerta, amenazando con salir a la calle si no hay respuestas inmediatas para los sectores más vulnerables.

El reclamo por el Salario Básico Universal, que había sido planteado por el Frente Patria Grande de Juan Grabois se extendió ahora también a la CTA de Hugo Yasky, a la CTA Autónoma y a La Cámpora. Ese será de acá en más uno de los contrapuntos más fuertes entre el sector referenciado en Cristina Kirchner y la gestión de Alberto Fernández.

La portavoz Gabriela Cerruti se ganó el encono de las agrupaciones sociales kirchneristas al explicar que “no está la posibilidad en este momento, por las cuentas de la Argentina” de avanzar en una política de ingresos de esas características, que abarcaría a un universo de 7,5 millones de personas, según como está planteado en el proyecto.

“No cierran los números”, expresó la vocera oficial. Luego la titular del Palacio de Hacienda refrendó esos dichos y aumentó la bronca al prometer un alineamiento absoluto al programa de austeridad acordado por su antecesor Martín Guzmán con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El discípulo de Joseph Stiglitz había sido blanco de los embates permanentes del kirchnerismo no solamente por las diferencias en las negociaciones con el organismo multilateral de crédito, sino también por las políticas de moderación del gasto público y subejecución presupuestaria en un contexto de crisis.

El compromiso de Batakis a darle continuidad al programa económico de Guzmán e incluso profundizar el ajuste no pareciera que vaya a saciar las expectativas del socio mayoritario del Frente de Todos en esta nueva etapa.

Grabois, el dirigente social más cercano a Cristina Kirchner, desafió a la ministra planteándole que tiene dos caminos posibles: “ser la (Domingo) Cavallo de estos tiempos” o “resolver los problemas de la gente”.

El líder del MTE primereó en la convocatoria al fuego amigo con su anuncio sobre las asambleas que se realizarán mañana “en todos los barrios” para concertar un plan de “lucha” y “conquistar aumentos de sueldos y jubilaciones, el Salario Básico Universal y aguinaldo para los cooperativistas”.

La CTA Autónoma, que en 2019 y 2021 había llamado a votar a los candidatos del Frente de Todos, sacó un comunicado en la misma línea, confirmando su presencia en las asambleas populares de mañana y su participación en la lucha por el Salario Básico Universal para trabajadores informales, aumento general salario para empleados públicos y privados, y suba del monto de las jubilaciones mínimas.

La Garganta Poderosa también se plegará a las asambleas y reveló que el próximo miércoles 20 de julio movilizará junto a otras organizaciones sociales para pedir la rectificación del rumbo económico del Gobierno, con un pedido especial por el Salario Básico Universal para paliar la indigencia. 

El secretario general de la CGT Pablo Moyano dijo que este jueves impulsará en la central obrera la propuesta de una movilización contra los empresarios formadores de precios y para que el Gobierno “escuche” a los trabajadores, más allá de los mercados.

“Batakis es la continuidad de Guzmán”, sentenció el referente Camionero, y agregó que la ministra “ha querido mandar un mensaje al mercado, a los bancos”.

“Me parece bien pero creo que el mayor mensaje se lo tienen que dar a los millones de argentinos que hoy la están pasando mal”, concluyó el hijo del histórico líder camionero Hugo Moyano.

Por su parte, Yasky comunicó que el Congreso de la CTA de los Trabajadores le dio mandato a sus afiliados para iniciar “una serie de movilizaciones en todo el país para pelear” por el ingreso básico universal y un aumento de suma fija de salarios, el impuesto a la renta inesperada y el proyecto para que la deuda con el FMI “la paguen los que la fugaron”.

“La ministra Batakis eligió dar señales al mercado. Dejó de lado las otras señales, que nuestro pueblo está aguardando, y que quienes formamos parte del Frente de Todos y representamos los intereses de los trabajadores y jubilados, vamos a reclamar de distintas maneras, hasta que logremos una recomposición de los salarios que, por la urgencia, tiene que ser a través de un aumento de suma fija”, expresó el líder sindical.

“Para eso tenemos que poner nuestro reclamo en la calle, poniendo en la mira a los grandes formadores de precios”, a quienes acusó de “desestabilizar para condicionar al Gobierno”.

“Hemos resuelto en el Congreso de la CTA, iniciar una serie de movilizaciones en todo el país para pelear por el salario básico universal, por el impuesto a la renta extraordinaria y para que la deuda la paguen los que la fugaron”, adelantó.

Yasky criticó a Batakis por tener “una mirada fiscalista” y, pese a reconocer que la batería de medidas anunciadas tiene “un costado razonable”, dijo que “a esta altura del partido no se puede sostener un ajuste ortodoxo de la economía”.

Además, consideró que “las metas del acuerdo con el FMI, más temprano que tarde, se van a tener que redefinir, porque cuando se firmó el acuerdo no había ocurrido la guerra en Ucrania”.

“Los que formamos parte del Frente de Todos vamos a reclamar hasta que logremos que las cosas se paren donde se tienen que parar”, avisó en una suerte de declaración de principios, tomando así distancia de la gestión económica de Alberto Fernández.

El referente de la CTA Pablo Micheli se mostró en sintonía con Yasky al considerar que las declaraciones de Batakis “fueron preocupantes” y “están cada vez más lejos de la realidad” de los que menos tienen.

“Hacer caso a los trabajadores, jubilados y quienes creemos que una forma de empezar a terminar con la pobreza es primero terminar con la indigencia, y para eso es fundamental el Salario Básico Universal”, subrayó.

Micheli, quien también comparó a Batakis con Cavallo, despotricó contra la medida de congelamiento de ingresos en el Estado, y al respecto dijo que “congelar las vacantes del Estado es decirle a los investigadores que están contratados que se vayan a otro país”.

Por ahora desde La Cámpora se refugian en el silencio, porque pese a la disconformidad con los anuncios de Batakis, no están habilitados para romper la tregua temporal que rubricaron Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa el mismo día en que se conoció la designación de la nueva ministra en reemplazo de Guzmán.

Los discursos posteriores de Máximo y Cristina Kirchner fueron medidos, componedores y hasta compasivos con el Presidente por el desplante de Guzmán.

En declaraciones a NA, fuentes de La Cámpora señalaron que no están de acuerdo “con el contenido de las definiciones políticas y económicas que dio Batakis”, aunque matizaron la crítica al señalar que “el mensaje es entendible en el contexto de la corrida”, ya que “había que calmar a los mercados” para desacelerar la inflación.

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