La canasta básica total del Indec superó los 100.000 pesos para una familia tipo de cuatro integrantes, que no alquila. Si se le suma el pago promedio de un alquiler de 3 ambientes, el número trepa a casi 200.000 pesos. Para un asalariado es cada vez más difícil sostener a un hogar por encima de la pobreza con un solo sueldo

Aunque en junio las líneas de pobreza e indigencia encontraron alguna calma relativa, respecto a los saltos muy fuertes de los meses previos, por primera vez se perforó la línea de los $100.000 y una familia tipo de 4 integrantes que no paga alquiler necesitó $104.216 para no ser considerada como pobreSi a eso se le suma el precio de un alquiler de un 3 ambientes, la cifra sube hasta los $190.000, lo que hace cada vez más complicado que un solo salario, incluso registrado y estable, que el Ripte cuantificó en $133.595 en mayo, alcance para sostener a una familia. La pobreza creció en forma sostenida durante el segundo trimestre, aunque continúa por debajo del 40%.

El Indec publicó en la tarde del jueves el informe Valorización mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y de la Canasta Básica Total (CBT), correspondiente al Gran Buenos Aires. Ambas, la CBA y la CBT presentaron aumentos de 4,6%, lo que marcó una continuidad respecto a mayo pero una desaceleración contra el 6,7% y 6,2%, respectivamente, de abril.

Esa dinámica de relativa calma, se espera, se habrá interrumpido en julio, ya que con la inestabilidad política, financiera y cambiaria se dispararon las remarcaciones durante la primera quincena. Para la semana actual se encontró, sin embargo, alguna “distensión”. Con todo, las consultoras vienen observando una inflación de 7% como piso en julio.

En ese sentido, las mediciones de precios de alimentos, bebidas y supermercados mostraron algunas coincidencias. Desde el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) observaron, a través de su Índice de Precios de Supermercados (IPS) incrementos de 2,3% en la primera semana de julio y de 2,2% en la segunda. Una clara aceleración respecto al 1% de la previa. Además, LCG encontró subas de 2,5% y 1,5% en la primera y segunda semana, para su Índice LCG de Alimentos y Bebidas. Nuevamente, claras aceleraciones respecto al 0,5% de la semana previa.

Para la tercera semana del mes, PxQ observó “signos de distensión en los canales del e-commerce en comparación a la vorágine observada en las semanas previas”. Con todo, la aceleración para el mes es un hecho y desde Ecolatina ubicaron en 7,9% la dinámica de la primera quincena, a causa de la volatilidad financiera. Eso impactará, previsiblemente, en los alimentos, las canastas básicas y, por ende, en los indicadores de pobreza, con unos ingresos que la tienen cada vez más difícil para sostener a una familia por fuera de la pobreza.

De hecho, el Indec ubicó en $104.216 lo que necesitó una familia de 4 integrantes para estar arriba de la línea de pobreza, pero prevé que esa familia es propietaria. Según el Informe de Alquileres del CESO, un departamento 3 ambientes llegó a $85.000 en promedio en CABA durante julio. Es decir que una familia que alquila necesita al menos $189.216 para no ser pobre. Y, en ese sentido, cabe destacar que el salario promedio medido por el Ripte, es decir los formales estables, con al menos 13 meses de aportes, fue de $133.595, por lo que cada vez es más difícil para un salario lograr sostener a una familia por encima de la línea.

De hecho, la pobreza creció durante tres meses al hilo en el segundo trimestre, según las mediciones de la UTDT, y llegó a 38,4% para el semestre enero-junio.

Entrada anterior ANSES cuándo cobro: AUH, jubilaciones, pensiones, SUAF, PNC del 22 de julio de 2022
Entrada siguiente El BCRA advierte presiones devaluatorias de los agroexportadores