El fin de semana llenará los casilleros para arrancar la gestión el lunes. Programa exportador para captar divisas, no solo del agro, y un rol central para frenar la inflación. Una mirada en los organismos internacionales de crédito y «alivio» para los trabajadores. 

Este viernes, desde primera hora y hasta el mediodía, las oficinas del flamante superministro de Economía, Producción y Agricultura, Sergio Massa, en Avenida Libertadorno pararon de recibir gente y potenciales candidatos a acompañarlo en su Gabinete. Según fuentes muy cercanas, el tigrense se tomará el fin de semana para delinear los trazos finales de su plan de acción, ocupar los casilleros pendientes y salir el lunes a la cancha con presentación de equipo y algunas acciones iniciales. Luego, el miércoles, dará a conocer un paquete de medidas concretas. 

La fábrica de dólares

Cuentan sus allegados que Massa tiene una obsesión central: «que la Argentina sea una fábrica de dólares». Tendrá como eje de su plan un programa de exportación que irá más allá de las posibilidades del agro y avanzará en los rubros energía y, sobre todo, Economía del Conocimiento. Si bien el Gobierno ya venía alimentando el perfil exportador de esos sectores, Massa cree que es urgente que empiecen a entrar divisas para que Argentina no vuelva a tener, en el corto plazo, otra mini crisis o corrida cambiaria en contra por carecer de dólares. 

En ese contexto, en el equipo de Massa confían en que las gestiones externas para préstamos de organismos multilaterales serán un punto importante. En las últimas horas, de hecho, el titular del Banco Interamericano de Desarrollo, el cubano Mauricio Claver Carone, que le había negado a Argentina los préstamos cuando Gustavo Beliz era el negociador, ahora cambió de parecer y hasta elogió al nuevo ministro.

En paralelo, prepara una agenda activa en línea con beneficios impositivos para trabajadores, en un contexto en el que la marcha de la inflación es un problema para los salarios. «Si quieren saber cómo va a gestionar Sergio, con qué perfil y qué línea, miren su labor en Diputados», cuentan en su entorno. Citan allí medidas como el alivio fiscal en Ganancias y a los trabajadores monotributistas.

Una figura fuerte para los precios

El otro frente que será prioridad es la inflación. En las últimas horas, todo el gabinete que había llegado con la ex ministra de Economía, Silvina Batakis, presentó la renuncia. Entre ellos la firmó el secretario de Comercio Interior, Martín Pollera. Durante el fin de semana se definirá si le aceptarán la renuncia o buscarán un reeemplazo. Massa quiere en ese lugar un cuadro activo, que muestre gestión y acción. 

El modelo a calcar es el de Guillermo Michel, actual titular de Aduanas. Algunos lo llaman «Míster percepción de riesgo», porque con sus acciones de jaqueo al contrabando genera la idea de efectividad en los controles y condiciona accionares. Buscan algo igual para Comercio. Suena, si Pollera no queda, el actual titular de ARSAT, Matías Tombolini, economista muy cercano a Massa.

En paralelo, el tigrense tiene, según confiaron personas que lo frecuentan, un nexo muy directo con los empresarios del supermercadismo nacional. Y a la vez es el padre de la Ley de Góndolas, régimen que obligó a los comercios a compartir la góndola con pymes y a restringir el abuso de precios de las empresas líderes. La mano de Massa sobre Comercio se verá en esa línea, un perfil abierto a negociar pero inflexible en materia de especulación.

La industria y el agro

Hay otras tres áreas que, por una u otra razón, están vinculadas a la actividad y los precios. Una es Industria, que será Secretaría. Uno de los que visitó a Massa en sus oficinas fue el «Vasco» José Ignacio De Mendiguren, que está en la pole position para encarar la secretaría del área. Dirigente de su confianza, dos veces presidente de la Unión Industrial (UIA) y titular del Banco Bice, corre con la ventaja de conocer a todo el sector. Allí, el Gobierno venía teniendo una pulseada muy fuerte con los fabricantes de alimentos, que es el corazón de las remarcaciones de precios que, además, se dieron de manera preventiva con la disparada del dólar y después no bajaron. 

El segundo frente relevante es Agricultura. Tras la salida de Julián Domínguez, se busca un reemplazo que entienda el paño y tenga articulación con los diferentes sectores del área. La prioridad es convencer a Gabriel Delgado, ex interventor en Vicentin y hoy con un cargo diplomático en un organismo internacional. Está complejo el asunto, pero seguirán intentando. La alternativa es Jorge Solmi, ex abogado de Federación Agraria Argentina y actual funcionario en Agricultura. 

El lugar del Banco Central

Por último, Massa cree que la tarea de presidente del Banco Central es muy relevante para la lucha contra la inflación y la estabilización de corto plazo. En principio, Miguel Pesce habló mucho con Massa en las últimas horas y compró tiempo con dos medidas: el dólar diferencial para que el agro liquide divisas y la suba de las tasas de interés, que busca llevar ahorristas a los pesos y reducir tensiones en el mercado de divisas. 

Cerca del funcionario siguen sosteniendo que se queda, pero la decisión aún no está tomada. Massa tiene algunas opciones. Habló con el economista Martín Redrado, que carga con el antecedente de la contienda con Cristina Kirchner por las reservas del BCRA, y el otro nombre que le gusta es el de Lisandro Cleri, actual titular del Fondo de Garantía de Sustentabilida de la ANSES.

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