Tras el aumento en violencia de género registrado en los últimos años y las lapidarias sentencias de numerosas agrupaciones feministas, la ministra Estela Díaz volvió a evitar tratar los problemas más graves de su cartera y proponer más cursos, charlas y conversatorios.

Los últimos días del ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires, que dirige la ministra Estela Díaz, no fueron sencillos. La violencia de género continúa haciendo estragos en el territorio bonaerense y no fueron pocas las voces que cuestionaron el rol de la cartera provincial en la lucha contra este flagelo.

Los cuestionamientos al ministerio de las Mujeres, tanto a nivel nacional, conducido por Elizabeth Gómez Alcorta, como a nivel provincial, comandado por Díaz, llegan desde variados espacios políticos y agrupaciones feministas, que aseguraron que las carteras fallan a la hora de obtener datos certeros y que carecen de cualquier tipo de efectividad al momento de detener de forma concreta los ataques.

En este escenario, Estela Díaz lanzó una nueva iniciativa que pareciera tener poco y nada que ver con los graves problemas que atraviesan a su cartera. En el marco de la semana de la ESI, el ministerio delas Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense presentó el programa “ESI con amigues”.

El mismo, que se lleva adelante en articulación con la dirección de Juventudes del ministerio de Desarrollo de la Comunidad, busca “construir un dispositivo de educación sexual en espacios juveniles comunitarios, centros deportivos y organizaciones, por fuera de las perspectivas adultocéntricas”.

Al respecto, Lucía Portos, subsecretaria de Políticas de Género y Diversidad Sexual, llevó adelante una polémica afirmación: “Sabemos que adolescentes y jóvenes muchas veces hablan de sexualidad con sus pares más que con personas adultas, por eso queremos valorizar la amistad como categoría política y fortalecer los espacios de organización juvenil”. Sus palabras no cayeron bien en numerosos grupos feministas, que aseguraron que “Portos busca utilizar la ESI para sumar jóvenes al Frente de Todos”.

En una extraña movida que pareciera interpretarse como “un papelón más” del ministerio de las Mujeres bonaerense, la ministra Estela Díaz volvió a darle la espalda a los problemas más graves que atraviesa su cartera y proponer una vieja figurita repetida del espacio: más charlas, más conversatorios y más encuestas que, con toda probabilidad, terminarán en la nada. Eso sí, está vez incorporaron el uso de la «e».

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