Hasta hace algunos meses atrás, el nombre de Claudio Ferreño pasaba desapercibido para la gran mayoría de las personas, pero luego de un insólito hecho recobró notoriedad. Resulta que el dirigente peronista fue uno de los que organizó una contramarcha en Olivos para defender a Alberto Fernández y terminó en un escándalo.

Ferreño es el presidente del Partido del Trabajo y la Equidad (PARTE), una agrupación ″albertista″ que se creó hace varios años y ocupa una banca como legislador porteño para el Frente de Todos y por su cargo percibe $274.000. Anteriormente también tuvo otros puestos en la función pública con contratos en el Banco Provincia y simultáneamente en la Cámara de Diputados, con incompatibilidad de funciones.

A pesar de sus abultados ingresos, tiene varios problemas financieros y deudas. De consumo de tarjeta de crédito tiene un total de gastos mensuales de $176.000, pero a la vez tiene dos compromisos: uno con el Banco Provincia y otro con el Banco Ciudad, por varios miles de pesos.

En ese marco, Ferreño estuvo en situación 5 por las deudas que tenía con la entidad bonaerense y le hicieron un juicio ejecutivo, que terminó un embargo de bienes. Como si todo esto fuera poco, también tiene un cheque rechazado por no tener fondos que data del 2019 por un total de $350.000, el cual además nunca fue cancelado ni levantado.

En otra de las tantas irregularidades que forman parte de su pasado oscuro, también resalta que como persona física ante AFIP lo dieron de baja en diciembre de 2019 por no pagar las cargas tributarias y no presentar las declaraciones juradas correspondientes que informaran sus ingresos.

Todas esas gambetas al fisco le permitieron comprarse una casa y tener una lujosa flota compuesto por cuatro automóviles: un Fiat Cronos modelo 2019, una Volkswagen T-Cross modelo 2020, una Chevrolet Meriva y un Peugeot 307 Premium, superando ampliamente los $5 millones en valor.

Lejos de predicar con el ejemplo, el legislador porteño del Frente de Todos tiene dos infracciones de tránsito impagas con el Fiat, ambas por exceso de velocidad sumando un total de $11.700. A su vez, al parecer, Ferreño no es muy adepto a pagar los impuestos ya que también registrar una enorme deuda de patente con el mismo vehículo por $52.800.

Claramente, uno de los pocos dirigentes alineados completamente con el presidente Alberto Fernández, no escapa a la lógica oscura de muchos de los que lo rodean. Además de organizar marchas, el legislador está en el centro de la polémica por su negativa a abonar los impuestos como debe hacerlo cualquier hijo de vecino.

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