Se trata de pacientes que no requieren internación. Todos los reportes siguen siendo importados de Paraguay y Brasil

Con el final del verano y en plena temporada de mosquitos, ayer realizaron tareas de descacharrización con el objetivo de prevenir el dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, en el barrio Horacio Quiroga de Garupá.

El operativo comenzó alrededor de las 10, luego de una ceremonia en donde se hizo entrega de un pulverizador al municipio.Entre las palabras resaltaron la importancia de mantener los patios limpios y sin contenedores de agua para evitar un rebrote.

Por su parte, en cuanto a la cantidad de contagios el ministro de Salud Pública, Oscar Alarcón, -en diálogo- comentó que “los casos de chikungunya van aumentado en una cantidad de más o menos dos o tres por día. Son todos importados de gente que tuvo algún contacto con Paraguay o Brasil”.

De la misma manera, explicó que se tratan de detecciones ambulatorias y no hay pacientes internados. Hace unos días los casos ascendieron a 16, mientras que hasta ayer, la cifra de confirmados rondaba los 20. En cuanto al dengue, se mantuvo la meseta epidemiológica con apenas algunos casos aislados y sin complejidades, agregó el ministro.

En este contexto, al menos 20 trabajadores acompañados de autoridades sanitarias y políticas, comenzaron el proceso de limpieza en patios. En las primeras viviendas, se encontraron gran cantidad de cacharros sobre los suelos húmedos, ramas y hojas acumuladas y diversos recipientes contenedores de agua.

Precisamente, baldes, pelopinchos, muebles en desuso, planteras y un sinfín de vasijas que en su interior almacenaban agua de varios días.

Tal fue el caso que, en una de las casas extrajeron larvas y mosquitos de los criaderos formados tanto en un aljibe como en un latón, abandonados en la intemperie. Según hicieron hincapié las autoridades sanitarias presentes, la fumigación no es la solución. Asimismo, desde Salud Pública instaron a que los vecinos coloquen boca abajo a vasijas con agua, que limpien espacios oscuros y húmedos, y que use repelente en horarios de la mañana y tarde noche, evitando ropas cortas.

En la misma línea, vecinos del barrio se mostraron preocupados ante la falta de cunetas y alcantarillas. Los caminos terrados y húmedos albergaban surcos de agua que quedaron de la lluvia o de algún caño roto y llegaban hasta la vereda de las casas y hasta los montones de gajos encimados, depositados a un costado de la calle.

“Necesitamos que la gente tome conciencia que para prevenir el vector, hay que limpiar los patios del portón hacia adentro. Sin mosquitos, no hay enfermedad”, señaló Alarcón.

En el mismo marco, mencionó que buscarán mantener la meseta epidemiológica actual, pero no descartó el posible aumento de casos de chikungunya, teniendo en cuenta el contexto de los países vecinos.

Al tiempo que realizaron los operativos sanitarios en Garupá, también hicieron procedimientos en Iguazú y San Pedro y posteriormente seguirán en otros municipios durante todo el año.

El mosquito Aedes es pequeño y de color negro. Tiene rayas blancas en el cuerpo y en las patas. Su particularidad es que se reproduce con mucha facilidad; por eso, desde Salud Pública, indicaron que el foco está en erradicar criaderos.

La transmisión del virus se da cuando el mosquito pica a una persona enferma y luego le pica a otra sana, depositando toda la carga epidemiológica.

Entre los principales síntomas se encuentra la fiebre, el dolor de cabeza y cuerpo, malestar estomacal y vómitos. Otros síntomas que pueden aparecer durante el cuadro son: dolor muscular y de articulaciones y sarpullidos. Ante eso, el ministro aconsejó acudir al centro de salud u hospital más cercano.

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