La gira de Alberto Fernández por Rusia, China y Barbados no fue bien recibida en los Estados Unidos. El congresista republicano Matt Gaetz, alineado al Gobierno de Donald Trump, se pronunció duramente sobre el acuerdo de la Argentina y China. 

“Mientras el Gobierno de [Joe] Biden, los medios y muchos miembros del Congreso hacen sonar los tambores de guerra por Ucrania, existe una amenaza mucho más significativa para nuestra nación que se acelera rápidamente cerca de casa, en la Argentina”, comenzó Gaetz, en un breve discurso en el Congreso de Estados Unidos.

El legislador estadounidense definió al país como «una nación y economía crítica en las Américas». «La Argentina acaba de unirse al Partido Comunista Chino al firmar iniciativa One Belt, One Road (Ruta de Seda)», describió Gaetz y agregó que: “El costo para China fue de 23.700 millones de dólares, una mera fracción comparada con el billón de dólares que Estados Unidos ha gastado para construir democracias de arena y sangre en el Medio Oriente”.

“La compra de influencia e infraestructura por parte de China en la Argentina para así colaborar en el espacio y la energía nuclear es un desafío directo a la Doctrina Monroe, y mucho más significativo para la seguridad estadounidense que nuestro último coqueteo con la OTAN en las llanuras de Europa del Este”, afirmó el político republicano.

Y remató: “China es una potencia en ascenso; Rusia es una potencia en declive. Agudicemos nuestro enfoque”.

EE.UU. quiere cortar la influencia China

Además de Gaetz, otros dos legisladores enviaron un proyecto al senado de norteamericano para aumentar la seguridad en Latinoamérica y así combatir la influencia «desestabilizadora» de China y Rusia en la región. 

Se trata de una propuesta bipartidista del senador republicano Marco Rubio y del demócrata Bob Menéndez.

Los senadores explicaron que “regímenes totalitarios en Latinoamérica y las actividades de China y Rusia en la región suponen un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos”.

El proyecto de ley llamado Western Hemisphere Security Strategy Act of 2022 solicita que el plan a presentarse en el Congreso incluya “actividades para contrarrestar la influencia maligna de actores estatales y organizaciones criminales transnacionales”.

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